La llegada de monseñor Hilario González a Saltillo significa una labor titánica para volver a unir un presbiterio dividido por su antecesor, el Obispo Emérito Raúl Vera.
Los sacerdotes que aprovecharon los privilegios de estar del lado de don Raúl continúan donde los dejó bien instalados, pues don Hilario los ratificó en todos sus cargos.
Y los curas relegados o castigados siguen en parroquias alejadas o desaparecidos del directorio diocesano.
Habrá que recordarle a don Hilario lo mal que le fue a Francisco I. Madero cuando llegó a la Presidencia y ratificó en sus puestos a todos los ministros porfiristas.
Las mentiras de Vera
En mayo del 2020, Zócalo publicó que la Diócesis vendió una parte del terreno del antiguo Seminario, en la calzada Antonio Narro, para la construcción de un supermercado. Al siguiente día, el entonces Obispo, don Raúl Vera López, envió una circular a los sacerdotes negando dicha venta.
Pero hace unas semanas, el obispo Hilario González reveló que sí, que sí se vendió parte del terreno del antiguo Seminario y que ese dinero se usó para paliar un poco la crisis económica que padeció la Diócesis, debido a la suspensión de misas a causa de la pandemia.
Ya ríndete
A quien ya nadie lo quiere en ningún lado por grillo barato, es a Héctor Horacio Dávila, el HH, quien desde la Ciudad de México fue desconocido por la Asociación Mexicana de hoteleros por andar usurpando funciones a través de la asociación patito de hoteles, de la cual se autonombra presidente y eso que él nomás tiene como 30 cuartos en Saltillo.
Además, trascendió que esta misma semana también fue dado de baja de la Asociación de Autos Clásicos de Saltillo, cuyos organizadores se deslindaron completamente de él y de todas las transas, perdón, negociaciones, que HH haga a nombre de los autos clásicos y hasta mandaron oficios a todas partes para advertir que ya lo habían sacado, perdón, suspendido.
El top 5
Ahora que se sabe cómo quedaron los votos para diputados federales, les contamos sobre el Top 5 de los que mejor desempeño tuvieron en la jornada electoral del 6 de junio.
Para tomar en cuenta. Jericó Abramo Masso cerró la jornada con 90 mil 787 votos absolutos, sin considerar la alianza con el PRD. De hecho, el saltillense aparece como el diputado con mejor resultado, en votos absolutos.
Shamir Fernández Hernández aparece con 79 mil 712; Jaime Bueno, con 79 mil 397; Gladys Ayala Flores, con 75 mil 847 y José Antonio Gutiérrez Jardón, con 74 mil 205.
Ya se olvidaron de la UDC
Ahora que ya no les sirve para ocupar cargos públicos, ya se olvidaron de la Unidad Democrática de Coahuila, partido al que esta semana el Instituto Electoral de Coahuila le inició el proceso de pérdida del registro, al no lograr el 3% de la votación estatal.
Solo la representante de UDC ante el IEC anunció que impugnarán, pues considera que se aplicó de manera incorrecta el Artículo 78 del Código Electoral. Pero ni Evaristo Lenin Pérez ni Emilio de Hoyos, y tampoco Brígido Moreno salieron a respaldarla o defender la existencia del partido como lo hicieron, hasta con huelgas de hambre, para defender sus candidaturas.
La cena en El Álamo
Vaya que levantó comentarios la primicia que le dio el Marqués sobre la cena y buena plática entre el Alcalde de Saltillo, Manolo Jiménez Salinas, y el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Miguel Felipe Mery Ayup.
Una cosa es que a los dos personajes no se les vea muy seguido juntos en público y otra que no tengan buena relación política y de amistad.
Y, por cierto, en la reunión que le comentamos, de lo que más se habló fue de grilla… y luego ni le saben.
No regresa solo
El coahuilense Armando Guadiana Tijerina no regresa solo al Senado de la República, luego del descalabro electoral en Saltillo, al competir por la Alcaldía.
El originario de Múzquiz retoma las labores legislativas junto a otros personajes de la cuatroté a los que tampoco les fue bien en las lides políticas. Por ejemplo, Gabriel García Hernández, a quien el presidente Andrés Manuel López Obrador le dio las gracias como coordinador general de Programas para el Desarrollo, o lo que es lo mismo, jefe del ejército de servidores de la nación y de los delegados federales desplegados en todos los estados.
Otro morenista que retoma su asiento en la Cámara alta es el michoacano Cristóbal Arias Solís, cuyo futuro, por cierto, es complicado al interior de Morena, pues como no le quisieron prestar la bandera como candidato a Gobernador, tomó la de Fuerza por México, lo cual, para los propios estatutos morenistas, es traición y se castiga con el retiro de su tarjeta de militante.
Y uno más, el fallido aspirante a la Gubernatura de Guerrero, Félix Salgado Macedonio.
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