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Coahuila

Las bandas de guerra de antaño

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 3 años

Homenaje al maestro Severiano Urteaga

Las bandas de guerra de Saltillo competían no solo en ejecución, sino en gallardía y uniformidad, ahí estaba la de la Academia Victoriano Cepeda.

Era una competencia extra escolar, donde los grupos destacaban por el buen aspecto o presencia y elegancia en el movimiento. Era un gran divertimiento para la gente de mi tiempo y signos de admiración de las muchachas por la galanura de los jóvenes desfilando marcialmente por las calles del Centro Histórico de Saltillo.

Así destacaron entre otras bandas de guerra la del Colegio Zaragoza, la de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, la del Tecnológico de Saltillo y la del Ateneo Fuente.

Don Severiano Urteaga Hernández está íntimamente ligado a la educación contemporánea de Saltillo. Hombre de una excepcional calidad moral, emprendedor, trabajador y gran maestro, que recogió el fruto y la miel de su profesión. Con una supervivencia de casi un siglo, lo llevó a significar en el apasionante quehacer educativo de la ciudad y del estado. Se entregó a sus dos pasiones de contaduría y educador en cuerpo y alma.

Urteaga Hernández nació en la Villa de Guerrero, Coahuila, el 9 de junio de 1896. Su educación primaria la concluyó en la escuela municipal de Zaragoza.

Fue escribiente en la Tesorería del lugar, y decide trasladarse a Monterrey, para estudiar en la Academia Comercial General Ignacio Zaragoza; se gradúa de tenedor de libros (lo que ahora se conoce como contador público) y taquimecanógrafo.

Viaja a Saltillo como empleado de la Tesorería Municipal, contador de la negociación petrolera El Águila, tenedor de libros de la tienda de abarrotes de los Hermanos Joaquín y Félix de la Fuente. Contador cajero de la fábrica de harina de trigo El Fénix.

Por iniciativa del gobernador Gustavo Espinosa Mireles, funda la carrera Comercial en el Ateneo Fuente.

El 16 de enero de 1926, nace la muy prestigiada y tradicional, Academia Comercial Victoriano Cepeda, de su propiedad, nombre que le sugiere el padre de don Severiano, en homenaje al prócer por su personalidad como soldado de la República, bajo la presidencia del licenciado Benito Juárez, estadista y Gobernador del Estado de Coahuila, e ilustre maestro del Ateneo Fuente de Saltillo. La Academia Victoriano Cepeda, no solo se distinguió por la calidad de la enseñanza, sino por su Banda de Guerra, que fue toda una tradición en los desfiles cívico-militares de Saltillo.

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