“El feminismo individualista, se beneficia de algunos de los recursos de la exhibición mediática neoliberal, tanto en la forma como en el contenido para construir sus mensajes.” S. Banet-Weiser
Los concursos de belleza en principio son una manifestación de violencia simbólica y mediática que califica a la mujer y perpetúa estereotipos de género patriarcales.
En su estudio sobre los concursos de belleza y la identidad Sarah Banet- Weiser, utiliza el término agencia como una categoría en el contexto de consumo, cultura de marca y feminismo popular. Las primeras intentan presentarnos como agentes autónomos con el poder de elegir y definirnos por vía del consumo, mientras que el feminismo popular promueve el empoderamiento de nosotras mismas a través de la automejora y la expresión en redes sociales, aunque en realidad está enmarcada por las estructuras.
El concurso de Miss Universo es una empresa, no es un movimiento de lucha feminista. La belleza humana es una expresión de la esencia de la humanidad y del trabajo no enajenado. Es la afirmación de nosotras mismas en el mundo creado. Se asocia con la armonía y proporción, pero sobre todo con la liberación de la utilidad. El concurso la cosifica y sin embargo, puede ser una vía para llegar a la conciencia porque utiliza un lenguaje llano, accesible a todas las personas.
Con la victoria de Fátima Bosch, México llega a su cuarta corona ( antes la tuvieron Lupita Jones en 1991, Ximena Navarrete en 2010 y Andrea Meza en 2020).
Nuestra Presidenta, la primera en la historia de México, también cuestionó los concursos, sin embargo, se refirió en la mañanera del pueblo del viernes pasado al triunfo de Fátima con alegría. Sobre todo, por la respuesta, frente al organizador tailandés del concurso, Nawat Itsaragrisil, que la llamó tonta. Su respuesta firme y su actitud digna al abandonar el lugar ante su agresor, fue una muestra individual de empoderamiento que podemos convertir en transversal.
Fátima es la mujer más bella del mundo en el paradigma de una empresa capitalista y patriarcal. Pero también es una mujer, valiente, bella y alegre.
Cuestionemos el concurso, pero aplaudamos a una mujer que se atreve a hablar. Porque la palabra nos hará bellas.
Cada una de nosotras
Es proporcionada y desproporcionada,
Algunas en artificios
promocionadas
Pero, hay casos
que detona
en palabra libre.
Y eso es,
un poquito mejor
que la proporción
guardada.
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