Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Conductor de tráiler no alcanza a frenar y provoca carambola en la Apizaco-Tlaxcala Incendio consumió una fábrica en la colonia San Nicolás de León; evacuaron la zona Mejor percepción Las chicas del Tri Sub-17 se juegan la vida ante Australia: horario y dónde ver el partido por TV abierta Doble homicidio en Iztapalapa; detienen a dos jóvenes armados tras persecución

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Las huellas que nos enseñan a caminar

Por Héctor Reyes

Hace 1 mes

Hay eventos que se cumplen por protocolo y otros que terminan tocando las fibras más personales. La presentación del libro Maestros que dejan huella fue uno de estos últimos.

Y lo fue particularmente para todas y todos lo que asistimos, ya que escuchar las palabras del contador Francisco Juaristi Santos, “Pancho”, presidente y director general de Zócalo Saltillo, quien por momentos dejó de lado al empresario y al directivo de medios para mostrarse simplemente como lo que alguna vez fue: un estudiante frente a los maestros que marcaron su vida.

Ahí estaba su familia. Y ahí estaban también algunos de aquellos profesores que décadas atrás lo vieron sentado en un pupitre, aprendiendo, equivocándose, enfrentando materias difíciles y preparándose, sin saberlo entonces, para el camino que vendría después.

Fue un Francisco Juaristi emocionado. Recordó a cuatro maestros de sus años universitarios: Antonio Escobedo Bokma, Carlos Gutiérrez Aguilar, Ernesto Arroyo y Jesús Ochoa Galindo. De cada uno conservó algo diferente: la paciencia para ayudarlo a superar una materia complicada, el entusiasmo por la vida y la enseñanza práctica de la economía.

También hubo espacio para recordar a aquellas mujeres que, sin haber figurado formalmente como sus maestras, dejaron una profunda huella durante sus años de estudiante en Saltillo. Con especial emoción, Francisco Juaristi Santos evocó a la maestra Ethel Sutton, quien lo recibió en su casa de huéspedes de la calle Victoria, y de quien recordó su trato y sabiduría; a doña Margarita de la Cruz, responsable de su primera casa de asistencia, en la calle de Múzquiz, el número no me lo aprendí, pero Pancho sí de memoria y a doña Elia, quien le abrió las puertas de su hogar en la privada de Obregón.

Tres mujeres que hicieron sentir en casa a aquel joven que había llegado de fuera para estudiar y que, con su generosidad, también fueron parte de su formación. Porque hay quienes, sin entrar jamás a un salón de clases como profesores, también terminan convirtiéndose en maestros de vida. Y algo que quedó claro, es que al final, después de tantos años, las fórmulas, los números y las materias pasan a segundo plano. Lo que permanece es la persona.

Permanece aquel maestro que exigió, corrigió, orientó o simplemente creyó en nosotros cuando quizá nosotros mismos dudábamos. Eso es precisamente lo que representa Maestros que dejan huella, obra de Jesús Jiménez Álvarez, “Chuchuy”, que reúne las historias de 50 mujeres y hombres dedicados a la enseñanza y que constituye, además, un valioso ejercicio para preservar la memoria.

Juaristi Santos lo expresó de manera sencilla pero contundente: las empresas pueden generar economía, construir infraestructura y crear empleos, pero son los maestros quienes ayudan a construir el tejido humano e intelectual que hace posible cualquier futuro.

Y justamente hablando de huellas, me permito hacer una reflexión mucho más personal. Si alguien está dejando huella actualmente dentro de Grupo Zócalo, es el propio Francisco Juaristi Santos. Lo ha hecho a través de años de trabajo, de decisiones y, sobre todo, de una visión que ha permitido crecer y transformar a un grupo de comunicación que ha acompañado durante décadas la historia de Coahuila.

Él está siguiendo muy bien la enseñanza que le dio su señor padre, Don Francisco Juaristi Septién. Lo digo desde una perspectiva cercana, porque Grupo Zócalo ha sido mi casa editorial durante muchos años.

Ahí he tenido la oportunidad de ejercer este noble oficio, de contar historias, de vivir transformaciones del periodismo y de entender que detrás de un medio de comunicación también existen generaciones de personas que van dejando parte de su vida en él. Por eso resultaba inevitable hacer la comparación.

Mientras Francisco Juaristi agradecía a aquellos maestros que dejaron una huella imborrable en su formación, seguramente muchos de quienes hemos estado en años en el Grupo Zócalo podríamos reconocer que él también ha construido la suya.

Una huella marcada por el crecimiento del grupo, por su capacidad de evolucionar junto con el periodismo y por mantener una visión empresarial que ha permitido que esta casa editorial siga formando parte de la vida cotidiana de miles de lectores en el estado y en otras partes. Porque las huellas no necesariamente se dejan desde un salón de clases.

También se dejan construyendo instituciones, generando oportunidades, apostando por las personas y teniendo la capacidad de imaginar lo que todavía no existe. Quizá por ello tuvo todavía mayor significado observarlo emocionado frente a sus maestros.

Por unos minutos desaparecieron los cargos, las responsabilidades y los títulos. Quedó simplemente el alumno agradeciendo al maestro. Y ésa debería ser también una invitación para todos.

Voltear hacia atrás. Recordar quién creyó en nosotros. Buscar, mientras todavía sea posible, a aquel profesor que nos exigió, nos orientó o nos tendió la mano, y tener la humildad de decirle: gracias. Porque un maestro no termina su trabajo cuando concluye una clase.

Permanece muchos años después en las decisiones de sus alumnos, en la manera de enfrentar dificultades y en aquello que terminan transmitiendo a quienes vienen detrás.Los maestros dejan huella. Pero quizá la enseñanza más hermosa de esta historia sea otra: quien alguna vez recibió una huella también puede, con el paso de los años, terminar dejando la suya. ¡Felicidades!

Buen fin de semana, la frase: “La mejor manera de defender lo que uno hace es haciendo lo que uno hace.”

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 27 minutos

Mejor percepción

Hace 15 horas

Forjadores de historias

Hace 15 horas

Los tiempos de Coahuila