Pobrecito, más aporreado que solovino andaba ayer el director de Arte y Cultura de Monclova, Rolando Valle Farías…
Y es que ya tenía la instrucción del alcalde Mario Dávila, de resolver sus conflictos con los historiadores a quienes no se les podía sacar del Museo Coahuila y Texas, así como así…
Y a cambio de eso, palabras más, palabras menos, les dijo que el espacio que ocuparon durante 20 años en el Coahuila y Texas, estaba ocupado para eventos de los auténticos historiadores y todavía los ninguneó, qué barbaridad…
Y bueno pues casi casi les dijo que si querían pues allá estaba El Polvorín…
Obviamente los historiadores se ofendieron y con justa razón…
Pero el que más se enojó fue el alcalde Mario Dávila que hasta la renuncia le pidió al funcionario, en caso de que no resuelva de inmediato ese problema…
Y es que al pediatra pocas personas lo sacan de sus casillas y parece que Rolando Valle lo logró pero no le fue nada bien, en un peligro y hasta pierde la chamba…
Mario Dávila, le volvió a recalcar lo de los tres meses de plazo para que los directores den resultados o se van…
Pues como sea la cosa, qué bueno que el pediatra le puso las peras a 25 a Rolando Valle, porque no puedes llegar a un puesto público a afectar a quienes te caen mal, los conflictos personales se quedan en su casa, no en una dependencia que además le está pagando un salario…
Hasta una conferencia de prensa dio para recular, perdón para decir que todos habían entendido mal, que el Museo Coahuila y Texas estaba a disposición de los historiadores…
Se llevó dos millones de pesos y no es castigado…
Pues son los empresarios de Monclova quienes ya no saben qué hacer, porque ya han pasado tres años desde que presentaron la denuncia contra el ex dirigente de la CMIC, Ricardo Gutiérrez González, por el delito de fraude de nada más dos millones de pesos…
Dicen que el empresario vació las cuentas de la CMIC y luego sacó otros 200 mil pesos, que al final de cuentas es lo único que regresó, porque los dos millones de pesos, esos no saben en qué santas manos quedaron, aunque la infomación inicial apuntaba a que estaban en sus cuentas personales, vaya usted a saber…
Pues que las investigaciones van muy lentas, que no lo han castigado y pues siguen esperando el juicio para que se recupere tanto dineral…
Ricardo Gutiérrez, es el esposo de la coordinadora regional de Cultura, Cristina Rodríguez, quién sabe si por ahí venga la lentitud en las investigaciones.
Como quiera dicen que a la mujer la ven en todos los eventos políticos del PRI como si no le debiera a nadie, dijera mi abuela…
Pues como sea la cosa, son dos millones de pesos, que le reclaman al esposo de la funcionaria estatal y ni los regresa, ni lo castigan, ese es el peor de los problemas…
Más sobre esta sección Más en Opinión