Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Tres personas mueren tras estrellarse un helicóptero en Los Ángeles Tele Zócalo Nocturno / 15 de septiembre de 2026 Vibran cientos en callejoneada previa al Grito en Piedras Negras La Secretaría de Educación informa sobre la muerte del alumno de primaria en Parras Aniversario 119

Zócalo

|

Arte

|

Información

< Arte

| El filme es parte de la Muestra que durará en la ciudad hasta el miércoles.

Arte

‘¿¡Libertad, igualdad, fraternidad!?’: Cine para Punto y Aparte

  Por Grupo Zócalo

Publicado el sábado, 8 de agosto del 2026 a las 04:05


Analiza el crítico la película Caso 137, que forma parte de la cartelera de la 79 Muestra Internacional de Cine

Valdemar Ayala Gándara | Saltillo, Coah.- Caso 137, de Dominik Moll (Francia, 2025), dentro de la 79a. Muestra Internacional de Cine, apenas inicia y da un recordatorio fuerte, riguroso y directo: pese a su belleza urbana que, en sus zonas más famosas, raya en lo milagroso, París ha sido y será ciudad de revoluciones.

En el contexto que refleja la película, se trata de los inicios de las Protestas de los Chalecos Amarillos (de noviembre de 2018 a junio de 2020), por las cuales se opusieron distintos sectores sociales a las medidas de austeridad, salarios bajos y descuido de los servicios públicos en las regiones rurales.

Si a estos factores, en términos de entorno dramático, se suman las históricas tensiones raciales de la sociedad multicultural francesa –emanada de las imposiciones y consecuencias colonialistas– y la implementación de operativos bajo mano dura y estrategias desarticuladas con escuadrones vestidos “de civil”, un caso como el no. 137, de exceso de violencia contra un joven manifestante –tomado de la realidad–, deviene alegato en pos de una justicia que no llega y ofende y hiere, pese a los esfuerzos de una investigadora interna (Léa Drucker, como Stephanie Bertrand, incansable jefa operativa de la indagatoria, pero también madre, exesposa e hija llegada de provincia, todas circunstancias significativas para el flujo del relato), cuya condición femenina le impulsa a realizar los mayores esfuerzos por averiguar y esclarecer y resarcir –bajo una penalización– la violencia y las mentiras de los cuasi militares agentes que rayan en lo inverosímil del autoengaño y fingimiento aun frente a las imágenes testimoniales reproducidas en un monitor de computadora que los exhibe como responsables, más imposibles de identificar al 100% en sus grados de participación en la agresión desproporcionada en contra de la integridad física del muchacho (Guillaume Girard, en la caracterización de Côme Péronnet), motivado a ir a la capital francesa tanto para protestar como para conocer en persona esos lugares turísticos tan afamados mundialmente, que en nada se parecen al poblado sencillo donde radica junto a su madre, hermana y amigos.

Con agilidad, buen pulso, calibración y atingencia formal, Dominik Moll construye su obra haciendo uso de una variedad de recursos híbridos, provenientes tanto de la ortodoxia cinematográfica como del periodismo televisivo, la videografía testimonial grabada con celulares, el registro de cámaras de seguridad, la “puesta en escena” para reconstruir presuntos hechos, la señalización de flujos y conexiones sobre mapas de barrio y demás referentes descriptivos, los cuales permiten que el público vaya comprendiendo con claridad el progreso y la lógica de la indagatoria, pero produciendo también en nosotros, los espectadores –simultáneamente–, una sensación de empatía e integración responsable, como si operáramos y formáramos parte del grupo comandado por Bertrand, identificándonos con el lado correcto durante el proceso de búsqueda de la verdad, llevado a cabo por el personal de Asuntos Internos.

Así, y derivado de lo anterior, en las dificultades y frustraciones soportadas por la heroína y sus ayudantes, reconocemos la raíz de nuestra propia inquietud, impotencia y coraje conforme avanza la obra que, no se olvide, está basada en acontecimientos tomados de la realidad.

Drama de resonancias morales presentado bajo la forma de thriller con toques propios del subgénero “polar” (y en ello está el sustento de la ambigüedad moral y la vergonzante mitomanía estratégica desplegada por los agentes acusados al sentirse descubiertos), Caso 137 es un filme muy recomendable que reitera la solidez a toda prueba de la cinematografía francesa al tratar historias acerca de la condición humana y sus contradicciones acentuadas con exasperante agudeza en el mundo líquido (Zygmut Baumann) y cínico (Peter Sloterdijk) de nuestro tiempo, y lo hace con esa virtud analítica y postura autocrítica que en sus mejores momentos se ha expresado en películas clásicas y excepcionales acerca de la franca decadencia franca a lo largo de distintas etapas históricas, como lo han mostrado La Regla del Juego (Jean Renoir, 1939), Madame de… (Max Ophüls, 1953), El Odio (Mathieu Kassovitz, 1995) y Ridículo (Patrice Leconte, 1996), entre otros grandes filmes de la tradición.

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Arte

Hace 17 horas

Celebrará la Filarmónica la música de Arturo Márquez; anuncia concierto

Hace 17 horas

Más de un siglo del gigante acerero del Parque Fundidora; repasa su historia

Hace 17 horas

Firman 250 creadores carta en apoyo de Era; piden salvar al sello

Hace 1 dia

Celebrará Foro Intercultural Imagina 30 años de historia y difusión musical

Hace 1 dia

Brindará Saltillo con té por obra de Jane Austen; llega nueva edición de su festival este 2026

Hace 1 dia

El Teatro Degollado, 160 años del gigante escénico de Guadalajara; celebran al icónico edificio

Hace 1 dia

Florece la sabiduría con diálogo en Los Librakos; presentan libro

Hace 1 dia

Celebran a la FIL con fotografía colectiva