Coahuila
Por
Redacción
Publicado el domingo, 10 de mayo del 2015 a las 14:00
Lamadrid, Coah.- De la rudeza a la ternura, de aplicar la ley en el pueblo a hacer cumplir las reglas de las casa, de las esposas a los sartenes, así cambia en solo minutos Neida Pizarro, quien por las mañanas lidera la Comandancia Municipal en Lamadrid y por la tarde se dedica de lleno a sus tres hijos.
En un principio Neida sólo se desempeñaba temporalmente en los módulos del IEPC, cada vez que habían elecciones locales ocupaba un lugar en la oficina Lamadrid del organismo de elección.
Así estuvo por algunos años hasta que casi al finalizar la anterior administración del priísta Víctor Cordero, los mismos policías la invitaron a unirse a la corporación, ya que faltaba la presencia femenina para atender casos en los que se vieran inmiscuidas mujeres.
“Me acuerdo que yo acepté pensando que al cabo nomás sería un ratito, no planeaba quedarme ahí” rememoró Neida, de tal manera que empezó a formar parte de la corporación oficialmente desde finales del 2013 sin experiencia alguna pero con muchas ganas de trabajar y hacer las cosas bien.
La tranquilidad que se respira en Lamadrid y el excelente ambiente laboral con el resto de los elementos (todos hombres) ayudó a que Neida permaneciera en la corporación policiaca en la que no ha recibido en ningún momento discriminación o falta de respeto alguna por parte del resto de sus compañeros, al contrario, asegura que existe un apoyo permanente entre todos.
Formar parte de la Policía Municipal fue una decisión que tomó con el apoyo de su esposo Raúl Barrientos, quien sólo le recomendó que tuviera cuidado y no tolerara falta de respeto alguna.
Los más contentos con la labor de Neida son sin duda Raúl Ramsés, Lina Esperanza y María de los Ángeles, sus hijos de 6, 8 y 17 años respectivamente, quienes aplauden que su mamá sea quien aplique la justicia en el pueblo, presumiéndolo cada que pueden con sus compañeros de escuela.
“Mis hijos están encantados desde que soy policía, hay quienes en la escuela le dicen a mi hijo el pequeño que yo no debo ser policía porque no soy hombre, luego le explico que aunque soy mujer puedo hacer eso y otras cosas como los hombres y él entiende”, menciona Neida.
Nacida y criada en Lamadrid, Neida tuvo cuatro hermanos, todos varones, ahora radican en su totalidad en Estados Unidos y aunque la han invitado a mudarse para allá, ella se niega “mi vida está hecha aquí en Lamadrid, no me interesa la idea de irme a Estados Unidos” comenta, admitiendo que en alguna ocasión cruzó de “mojada”, aunque sólo duró un par de meses y se regresó.
Por el hecho se ser mujer no tiene consideraciones especiales en la Comandancia, las labores son iguales para todos, dispuesta a intervenir en grescas si es necesario, detener a maleantes o atender en contingencias meteorológicas.
“Si hay pleito no me quedo parada esperando a que se acabe, yo voy e intervengo para separar a los participantes” asegura.
Levantarse por la mañana, ir a dejar a los niños a la escuela y pasarse a la Comandancia para después a las 3:00 de la tarde recogerlos de la casa de su mamá y llevarlos a su hogar en la calle Riva Palacio, prepararles la comida, ver televisión un rato con ellos, ayudarles a hacer la tarea y prepararles la regadera para un baño nocturno, son algunas de las actividades elementales para ella en un día normal.
En ocasiones Neida acude a las juntas de sus hijos con uniforme a petición de los mismos pequeñines, quienes orgullosos de su madre buscan compartir con sus compañeritos su profesión.
Hasta su esposo Raúl Barrientos ha sido encerrado por ella misma, cuando lo encuentra tomando en vía pública, reconociendo que él gusta en ocasiones de salir a la esquina con una cerveza.
En vez de enojarse, su esposo, consciente de que cometió una falta, sólo cumple con su arresto y ya en sobriedad sale de las celdas y se retira a su casa sin resentimientos.
Un reto más llegó para Neida hace un mes, cuando el alcalde Víctor Rivera le confirmó que sería la directora de la corporación, indicación a la que ella respondió de manera positiva y sin titubeos.
“Ya me había dicho el Alcalde que me pondría de directora, me acuerdo que yo le respondí ‘¿yo? y ¿porqué?’, luego disciplinaron por 10 días al anterior director y fue cuando me quedé cubriendo, luego me enteré que el cese fue definitivo y desde entonces estoy al frente” menciona Neida.
De inmediato sintió el respaldo de los uniformados, quienes la llenaron de palabras de aliento, asegurándole que no la dejarían sola y que no habría problema alguno con que ella dirigiera la Comandancia.
Desde ese momento, además de atender su rol como mamá encabezando el hogar en el que se forman sus hijos, ahora encabeza también el departamento de Policía Municipal en busca que mantener la paz y tranquilidad que distingue a nivel estatal a este municipio.
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