Arte
Por
Grupo Zócalo
Publicado el sábado, 17 de diciembre del 2022 a las 04:14
Ciudad de México.- Las mujeres modernas no son ni pretenden ser perfectas. La mujer moderna no solo trabaja, tiene una familia grande, un marido que la ama, una vida sexual funcional, intereses intelectuales, pasatiempos y bienes raíces.
De las posibilidades de encontrarse siendo una mujer diversa es que va Picnic, publicada por la editorial mexicana Nitropress, la primera novela de la escritora Lorena Ortiz (Guadalajara, 1970), quien realiza una historia de enredos, alcohol, drogas y rock con tres personajes femeninos aparentemente disfuncionales.
“
La literatura creo que también es un goce y por qué no hablar de los placeres, la sexualidad, las mujeres libres, independientes que no llevan una vida convencional, por qué no transmitirle a las nuevas generaciones lo interesante y posible que puede ser conseguir una beca, hacer un intercambio internacional y vivir experiencias diversas, no todo en la vida tiene que ser casarse, las mujeres podemos hacer y ser muchas cosas”, advierte Ortiz, también autora del libro de cuentos Con Playera de Sonic Youth (2014) y The Dude, el más Cool de los Antihéroes (2015).
Así como en sus narraciones cortas, en su debut en el género novela los personajes femeninos siempre son principales y están narrados en primera persona.
Esto es, en parte, porque muchas de las figuras están basadas en su propia experiencia.
En Picnic, tres mujeres distintas se encuentran en el campus de una universidad española.
Hay una maestra mexicana que imparte un programa de verano y, que por aferrarse a las relaciones casuales, termina en circunstancias casi peligrosas; otra es una estudiante uruguaya que se enfrenta a problemas de autolesión y también figura una afanadora española que trabaja en la Universidad y tiene un problema leve de alcoholismo.
“
Más allá de que son mujeres libres y pensadoras, son mujeres que luchan contra sus propios demonios”, explica Ortiz, ganadora del primer lugar del Premio Acento de Cuento Breve en la FIL 2007.
“
Al final de cuentas tenemos la libertad también de elegir cómo queremos vivir nuestra vida, lo más posible, al menos podemos intentarlo y transmitir y contagiar a las nuevas generaciones de esto”.
La misma autora vivió hace un par de años la experiencia de ser estudiante extranjera en España y en Berlín, por eso pudo ponerse en los zapatos de los roles de estos personajes.
Los gustos cinematográficos, musicales, literarios y artísticos de los personajes: Patti Smith, en el centro, pero también Los hermanos Coen, Woody Allen y Sonic Youth, se entretejen en la narrativa de Ortiz, como un vínculo entre los personajes.
Fuera del machismo tradicional y más cercanos a arquetipos relajados, a veces incluso pusilánimes son los hombres que aparecen en la novela.
“
Me siento identificada con este tipo de personajes, tengo una vida que no es necesariamente convencional, me gusta compartir mi experiencia que no es casarse, embarazarse y tener una familia, puedes tener varias parejas y ser una gran mujer, podemos ser y hacer muchas cosas sin encasillarnos en un solo rol, defender nuestros derechos es parte de eso” concluye Ortiz, quien estudió Ciencias de la Comunicación y Cine en México y Alemania.
Notas Relacionadas
Hace 5 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias