“Cuentan que hace muchos años en el Cerro del Águila vivía un niño con su tía. Cerca de ahí vivía también un monstruo muy grande de testículos gigantes, uno rojo y uno azul. El niño decidió un día ir a matarlo, tomó su arco y le apuntó. Primero le reventó el huevo rojo, el agua comenzó a correr y de ahí se formó el río colorado. Enseguida le reventó el azul y así se formaron los mares…!
Tal cual lo mencioné en la entrega pasada, este cuento se encuentra en el nuevo libro gratuito de primaria, para primer año, que el Gobierno federal se empecinó en imprimir y repartir a los niños sin consultar a nadie, y es uno de los tantos ejemplos de las aberraciones que contienen estos nuevos textos de la autoría intelectual de Marx Arriaga, un izquierdista radical, amigo del Presidente y cercano de Palacio Nacional que trabaja en la Secretaria de Educación Pública, que ahora tiene en sus manos la educación de nuestro menores.
Aunque usted no lo crea, la capacidad pedagógica de Marx Arriaga nunca ha sido demostrada y jamás ha sido sometida a ninguna prueba formal. A pesar de lo anterior, ahora se le permitió el diseño de estos nuevos libros de texto, los cuales se imprimieron sin previamente ser presentados a profesores, que al final deberán desarrollarla, como tampoco fueron consultados investigadores ni verdaderos pedagogos, sobre el contenido de los mismos.
Por si lo anterior fuese poca causa para considerar que estos libros de texto nunca debieron llegar a los niños mexicanos, déjeme decirle que además, el Gobierno federal para imponerlos, violó la Ley General de Educación, al mandarlos imprimir sin antes haber diseñado y publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y en el órgano informativo de cada entidad federativa, los planes y programas de estudio del ciclo 2023-2024, y tampoco consultó a padres de familia, maestros ni asociaciones especializadas en temas educativos sobre sus contenidos. Tal cual lo exige esa ley, en su Artículo 23.
Yadira Medina Alcántara, jueza tercera de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, tramitó una demanda de amparo que impugna estos nuevos libros de texto gratuitos, debido a que su contenido no fue analizado por expertos pedagogos y tampoco se ha permitido ninguna revisión externa a los planes y programas de estudio que también diseñó Marx Arriaga, asegurando que los mismos son una completa ocurrencia, puesto que estos nunca han sido aplicados, y en consecuencia no existe a la fecha una experiencia educativa similar o que haya servido de sustento a lo que este improvisado intenta hacer con la educación mexicana. Con esta demanda se logró una suspensión judicial para repartir los libros de marras, lo que poco le importó al gobierno federal y en franco desacato decidió repartirlos a los niños de casi todos los estados, con excepción de los de Coahuila y Chihuahua.
Si con todo lo anterior usted sigue considerando que el asunto de los libros solo es una excusa para golpear al Presidente y a su 4T, y que estos libros son lo mejor que le pudo pasar a su hijo, o que esto ya no es asunto suyo por no tener hijos pequeños… entonces déjeme decirle que le acecha el mismo mal que a los gobernadores que permitieron la distribución de estos libros en sus estados, los cuales carecen de valor civil, o lo que es lo mismo, les faltan lo que le sobraba al gigante del cuento.
Más sobre esta sección Más en Nacional