El Presidente mexicano tiene una larga lista de adversarios políticos, de ciudadanos y segmentos sociales a los que odia con especial fervor y a quienes casi todos los días alude, difama, calumnia y acusa.
Y es que a pesar de que el Mandatario pregona que es tolerante a la crítica y que lo suyo no es la venganza y el odio, lo cierto es que no oculta su rencor, odio y pulsión vengativa contra políticos, exaliados, periodistas, intelectuales, críticos, medios de comunicación, hombres de empresa y hasta sectores sociales completos, como las clases medias, las mujeres y los niños.
Claro, sin contar con esos intangibles motejados como los “fifís”, “neoliberales” o “conservadores”, de los que él mismo y toda su claque forman parte.
¿Quiénes son y por qué esos mexicanos se ha ganado el odio y la venganza de López Obrador y de todo el peso del Estado?
1.- Compite por el primer lugar entre los políticos más odiados por López Obrador, el panista Felipe Calderón.
“Calderas” o “Fecal”, como Obrador moteja despectivamente al expresidente, es odiado con profundo encono porque derrotó al tabasqueño por medio punto porcentual de votos, en las presidenciales de 2006.
2. En el segundo puesto aparece Margarita Zavala, esposa de Calderón, a quien Obrador odia porque es mujer y por cometer el “pecado capital” de construir su propio partido político, por lo que movió cielo mar y tierra para impedir el nacimiento de México Libre.
3.- También compite de cerca por el primer lugar de los odiados por el tabasqueño, el expresidente Carlos Salinas.
Y la razón del odio es que considera al “orejón” –como le dice despectivamente– como el padre del neoliberalismo en México, esa doctrina política que dejó en el olvido al nacionalismo revolucionario.
4.- También repudia “con odio jarocho” a la señora Rosario Robles, exjefa de Gobierno del entonces DF, expresidenta del PRD y una dirigente a la que López Obrador le debe todo, literalmente.
El odio es porque Robles Berlanga es mujer y porque cometió “el pecado” de establecer una alianza estratégica con el entonces candidato presidencial, Enrique Peña, quien derrotó a López Obrador en 2012.
5.- Y también Peña Nieto compite por los primeros lugares de los odios presidenciales y no existe tregua alguna entre ambos.
El entonces Presidente se encargó de recopilar las transas y trapacerías a las que recurrió López Obrador para llegar al poder. Así, por ejemplo, cada que el expresidente Peña ve amenazada su integridad por los odios demenciales de AMLO, aparece por aquí o por allá un video, un dato, una revelación o el nexo de tal o cual mafioso con los pillos de Morena o de Palacio, y esas pruebas son el mejor escudo de Peña contra los odios de Obrador.
6.- Además, es histórico el odio que profesa AMLO contra el grupo político de los llamados “chuchos”, del PRD. La inquina es producto de la resistencia que mostraron Jesús Ortega y Jesús Zambrano, a que López Obrador hiciera suyo el PRD y que lo convirtiera en el “nido de ratas” que hoy es Morena.
7.- De esos tiempos y de ese grupo de los “chuchos” decidieron apoyar la candidatura presidencial de Ricardo Anaya, en 2018. Tal es su odio de López Obrador que prometió llevarlo preso y lo intenta por todos los medios.
8.- También de esos tiempos viene el odio hacia gobernadores como Silvano Aureoles, de Michoacán, a quienes el candidato presidencial, Obrador exigió apoyo, sin conseguirlo. Hoy la venganza está a la vista de todos.
9.- Algo similar ocurre con el Gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, a quien López Obrador ha intentado desaforar y llevar preso. Y es que Cabeza de Vaca cometió “el pecado” de no amedrentarse ante las amenazas públicas de López.
10.- El odio que profesa López contra los empresarios es patológico. El caso de Alonso Ancira es el ejemplo típico de la venganza dictatorial de AMLO contra los hombres de empresa. El industrial del acero se negó a financiar la campaña de Obrador y fue el primero en pagar con prisión.
En cambio otros odiados por López Obrador, como Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas, fueron perdonados y convertidos en aliados y hasta incondicionales del dictador.
11.- Claudio X. González y su familia son no solo un grupo empresarial perseguido y odiado por AMLO, sino que son uno de los principales objetivos a destruir por el Presidente mexicano.
12.- En el intelecto los odios son notables en el caso de Enrique Krauze. ¿Y por qué el odio contra el creador de la reputada Letras Libres? Por el odio antisemita de Obrador; porque Krauze motejó a López como “el mesías tropical” y, porque el historiador y su obra, representan la síntesis del pensamiento que, con el tiempo, aplastará las locuras de Obrador.
13. Otro hombre de ideas, como Héctor Aguilar Camín, es visto por López como un “renegado”. La razón también es elemental.
14.- Tampoco es nuevo el odio de Andrés Manuel por las clases medias; un sector social al que pertenecen el propio Presidente, sus colaboradores y en especial su familia. Y el odio viene de la capacidad racional de esos mexicanos quienes saben y gritan que AMLO es el peor peligro para México.
15.- En más de un centenar de ocasiones el Presidente mexicano se ha referido, en sus “mañaneras”, a “los conservadores” y “a los neoliberales”, como responsables de todos los males.
16.- Los medios de comunicación críticos a su Gobierno son, en general, algunos de los sectores más odiados por Obrador. Por eso, casi todos los días rompe lanzas contra Reforma, El Universal y otros que no se muestran lacayos a su Gobierno. Incluso hace todo por destruirlos.
17.- Y es larga la lista de odios de López Obrador contra los periodistas. Están, entre otros perseguidos, Pablo Hiriart, Ciro Gómez Leyva, Carlos Loret, Brozo, Ángel Verdugo, Héctor de Mauleón, Marco Levario y muchos otros.
18.- López Obrador odia a los niños. Por lo menos a los enfermos de cáncer. Y es que el mayor odio de un Mandatario mexicano en la historia es el lanzado por AMLO contra miles de niños enfermos de cáncer a los que negó sus medicamentos. Muchos miles han muerto.
19.- Y por supuesto que no se salvan las mujeres. Obrador ordenó el cierre de guarderías y de refugios para mujeres; en su Gobierno no hay medicinas para los distintos tipos de cáncer que afectan a mujeres y, sobre todo, López odia todo lo que se refiere al feminismo.
20.- Y acaso el odio presidencial más notorio es contra los llamados “contrapesos”, en general y, en particular, contra todo aquel o todo aquello que critica las locuras presidenciales, que piensa distinto, que disiente o se opone a los deseos del dictador.
¿Qué futuro tiene un país y una sociedad donde su Presidente odia a la mayoría de los ciudadanos?
Al tiempo.
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