Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Cae en Chihuahua ‘El Señor de la A’, jefe de plaza de La Línea buscado por Estados Unidos Turista alemana muere al rescatar a sus hijos del fuerte oleaje en Veracruz En febrero de 2027 llega el Metro al Aeropuerto de Monterrey: Samuel García Lamenta Gabriel Elizondo fallecimiento de Cuauhtémoc Cárdenas Checo Pérez pone fecha a su adiós: disfrutará sus últimos años en la Fórmula 1

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Los bromances

Por Elia Martínez Rodarte

Hace 5 años

Un mal día estábamos en una enorme comida familiar y con compas, cuando éramos libres, y entonces en un grave arrebato adolescente, -que a veces los púberes se comportan como niñ@s hormonad@s–, la hija de un amigo soltó: pues mi papá lloró mucho cuando le llamó Ramón para decirle que se iba a casar. Estamos usando nombres ficticios para no arañar los escrotos de ninguna persona.

Fue uno de esos momentos incómodos clichés de nuestro país, como cuando alguien dice algo tremendo y de pronto tod@s se callan. La verdad es que yo soy una magaza para aliviar esas tensiones de cojones, así que dije uno de mis proverbiales chistes tontos, la gente volvió a conversar sobre los amigos que se han casado y divorciado, y pronto se difuminó esa nube apestosa de incomodidad, como cuando acaban de decir que un hombre se puso a llorar porque su mejor amigo se iba a casar.

Eso querido público, también es parte del patriarcado y del machismo. No conozco ningún hombre que no tenga un amigo o varios, que representan querencias profundas que parecen como de “novios” o “romance” o “se quieren y no son novios” o “con el compadre sí se puede”. Es algo válido y honesto, verdadero y cotidiano, el amor que un hombre le puede ofrecer a otro, sin que esto sean joterías. Y es muy en serio esto que les digo.

Por el bien de su corazón y su mente, permítanse amar a su compadre o a su amigo en la visibilidad de su afecto y de su lealtad. Los hombres entre sí poseen el privilegio de un pacto machista entre ellos, que está mal aplicado, porque no privilegia sus puntos más fuertes y humanos. El pacto machista es una tapadera mamila y obsoleta. Pero teniendo esa vinculación también pueden transformarla en algo útil y solidario entre ustedes, de una forma que les haga crecer como personas, y ese crecimiento también implica permitirse procurar, cuidar y nutrir sus relaciones con otros hombres.

Nosotras las mujeres, cisgénero o trans, hemos construido redes de solidaridad, sororidad, desde la opresión. Ustedes han fabricado sus redes de solidaridad desde el privilegio. Sin embargo nosotras somos expansivas en las emociones y quizás en la desgracia reaccionamos más rápido hacia la ayuda de una o de todas. Podemos darnos amor la una a la otra sin ser tachadas de lesbianas o de toconas, porque desde la construcción machista, las mujeres somos más sensibles y sentimentales, expresivas y táctiles.

Esto es imposible entre los batos. Solo miren cómo se saludan los hombres, entre ellos sean amigos o familiares. Hay una tensión en el abrazo aplaudidor, la nula presencia de besos, la escasa cercanía. Tuve un compañero que una vez se fue de viaje con su compadre (y bromance…por cierto) a Argentina y a Chile y llegaron asqueados por completo, porque resultaba que allá cada hombre que conocían los saludaba de beso. Y yo pensaba en los dobles raseros de ese viaje, en donde ellos rechazaban los besos de los sudamericanos, pero no tuvieron empacho en dormir en la misma cama en varios hoteles en los que sólo les habían asignado una pieza.

La palabra bromance, se ha usado mucho últimamente, pero en realidad surgió en los locos noventas, cuando el editor de una revista de machines habló sobre la nada gay relación de dos hombres patinadores sobre hielo, y más bien la llamó como “bromance”, porque suele ser una conexión con emociones similares a las que les produce la persona del sexo género opuesto, o sea mujeres. Porque estamos hablando de hombres heterosexuales cisgénero, aunque creo que en el caso de los hombres transexuales también debe funcionar de la misma manera, acorde a la performatividad de género que quieran realizar.

Si te emociona cuando tu mejor amigo te llama, o te conmueve su dolor o su alegría, o quieres estar ahí todo el tiempo porque es la persona con quien mejor te comunicas, no temas mostrar y demandar esas atenciones de tu compadre y a su vez darlas, porque de esto se trata la reciprocidad en una relación asertiva y balanceada. No teman amarse ni tampoco demostrarlo, porque es una vinculación afectiva necesaria y saludable para los señores. Dense.

Muy D.H.Lawrence: [email protected]

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 9 horas

Circo en Reforma

Hace 9 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 9 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta