Noticias
Por
Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 1 de septiembre del 2022 a las 18:24
Monterrey.- En los últimos ocho meses, los feminicidios han consternado a la población de Nuevo León, desde el reporte de desapariciones hasta crímenes familiares han dejado como víctimas mortales a muchas mujeres.
Desde el pasado mes de febrero, el multihomicidio de tres mujeres sacudió al estado, además de las desapariciones y asesinatos de María Fernanda, Debanhi Escobar y Yolanda Martínez, siendo estos últimos dos casos siguiendo otras líneas de investigación antes ser considerados como feminicidios.
Tres mujeres murieron luego de que un hombre, quien presuntamente se encontraba en estado inconveniente por el uso de drogas, atacó a sus familiares al interior de un domicilio.
Fue el pasado 25 de febrero, cerca de las 19:00 horas cuando Juan Martín “N”, asesinó a su prima, abuela y tía con un arma punzocortante.
Juan fue considerado como el presunto responsable de los hechos cometidos contra Esthela, de 84 años de edad; María, de 50 y Wendy, de 18.
El presunto responsable ya contaba con antecedentes penales y estuvo encarcelado durante siete años por los delitos de privación de la libertad, lesiones e ingerir bebidas embriagantes en la vía pública.

El 4 de abril del 2022, los familiares de María Fernanda Contreras pidieron el apoyo de los ciudadanos para encontrar a la joven, luego de que no supieran de su paradero desde hace más de un día.
Presuntamente, la joven de 27 años de edad se dirigía al municipio de Apodaca cuando sus familiares le perdieron el rastro.
El 6 de abril, su camioneta fue localizada por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, y, tras un cateo realizado un día después se localizó el cuerpo de la joven en un domicilio de Apodaca, informándose que la causa de su muerte fue una contusión profunda de cráneo.
Para el 18 de abril, se informó que el presunto responsable del feminicidio, quien fue identificado como Raúl “N” fue vinculado a proceso por segunda vez, luego de ser acusado por la desaparición de la joven y su asesinato.

El pasado 8 de abril, la joven de 18 años, Debanhi Escobar Bazaldúa, acudió a una quinta en la colonia Nueva Castilla, en el municipio de Escobedo, sin embargo, fue alrededor de las 5 de la madrugada del sábado 9 que fue vista por última vez sobre la carretera Laredo.
Desde ese día, sus familiares y amigos reportaron su desaparición, hecho que comenzó la búsqueda de la joven.
Incluso, la Comisión Estatal de Búsqueda ofreció una recompensa de 100 mil pesos a quien tuviera información sobre su paradero.
Fue hasta el 21 de abril cuando se localizó el cuerpo de la joven al interior de una cisterna ubicada en el Motel Nueva Castilla.
Las primeras versiones apuntaban que la joven había fallecido por la caída, sin embargo, tras una exhumación de su cuerpo, se determinó que la joven no murió por la contusión, si no por una asfixia por sofocación.
Fue hasta el 25 de julio, que el subsecretario de Seguridad Pública de la federación, Ricardo Mejía, consideró el caso de Debanhi Escobar como un feminicidio debido a que un accidente externo propició su muerte.

La joven, de 26 años de edad, fue reportada como desaparecida el pasado 31 de marzo y encontrada muerta el pasado 8 de mayo en un baldío ubicado en la colonia Los Huertos, en el municipio de Juárez.
Al principio de su caso, las versiones apuntaban a que fue ella quien atentó contra su vida, debido a que cerca del cuerpo se encontró una presunta nota que indicaba este hecho.
No obstante, su padre, Gerardo Martínez, continuó luchando para encontrar la verdad sobre lo que él declaraba que era un asesinato.
No fue hasta el 25 de julio, que el hombre declaró que la Fiscalía de Justicia de Nuevo León ya investiga este caso bajo la línea de feminicidio.
Gerardo Martínez informó que el vaso de unicel que fue encontrado cerca de su cadáver no tiene ningún tipo de relación con el feminicidio de Yolanda, ya que ella no fue quien lo escribió.
Hasta la fecha, no habido mayor avance en el caso.

El cuerpo de Jhoana Ligues fue encontrado al interior de la casa en la que vivía con su esposo, en el municipio de Santa Catarina.
La mujer, de oficio maestra y de 24 años, falleció en su domicilio ubicado en la calle Arturo G. Maldonado, en la colonia Molino.
De acuerdo a las autoridades estatales, el cuerpo de la joven tenía huellas de violencia; fue una tía a la que se le informó que su sobrina se encontraba en peligro, por lo que inmediatamente acudió a su domicilio, donde ya estaban las autoridades.
Su esposo es presuntamente el principal sospechoso de esta investigación, sin embargo, hasta el momento se encuentra prófugo.


Información por ABC Noticias
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2