Arte

Publicado el martes, 5 de mayo del 2026 a las 04:01
Saltillo, Coah.- Andrés Cota Hiriart es un aventurero que igual va de la selva urbana a las verdes y tormentosas de Borneo. Zoólogo de profesión y escritor por elección ha pasado su vida entre animales que lo han mordido, arañado y también ha sentido cómo su carne es devorada desde dentro por un gusano que le dejó una marca en el cuerpo.
Sin embargo nunca les ha temido, sino que se ha maravillado por ese mundo sobre el que ha escrito en libros como Faunologías (Libros del Asteroide, 2019), en el que repasa los asombrosos “súperpoderes” de varios animales como los ajolotes y su capacidad regenerativa, o los ositos de agua y su resistencia extrema; o Fieras Familiares (Libros del Asteroide, 2022), un repaso por su vida desde la infancia hasta la adultez y los animales que lo han acompañado. Este fin de semana, durante la Feria Internacional del Libro de Coahuila, tuvo presencia en dos actividades: una charla en el Museo del Desierto y la presentación de Fieras Interiores (Penguin Random House, 2025), volumen que explora una hipótesis: ¿y si la esquizofrenia de su abuela fue provocada por un parásito?
Con esa idea, Cota Hiriart inicia una pesquisa en el microscópico mundo de esas bestias que viven dentro de todos y que al autor le “apasionan y obsesionan porque me llevan a pensar que, una vez más, el mundo natural supera las fantasías. Las historias de parásitos son delirantes, descabelladas. Yo llevaba un tiempo pensando o especulando que la situación con mi abuela, su patología mental y su esquizofrenia, podrían haber sido un cruce con una de esas fierecillas”, explicó el autor en entrevista con Zócalo.
A partir de ahí, el libro, que inició como un proyecto meramente divulgativo, empezó “a ser parasitado por la imagen de mi abuela”, creando un mundo en el que la vida personal de Cota Hiriart, la de sus padres, sus tíos y sus abuelos se mezclan con el mundo de los parásitos. Un universo intrincando que nutre y devora el árbol genealógico del autor.
“
Cuando mi abuela se empezó a meter lo hizo desde su historia personal, y la parte sicológica que todos cargamos. Eso empezó a parasitar a la biológica y la empezó a evitar. Y así se fue creando este híbrido en el que mi abuela se convirtió en este perfil de una mujer del siglo 20 con esquizofrenia y su vida, cómo era vivirla y qué había detrás”, señaló el también científico.
De esa forma, los parásitos que se encuentran en el libro –que de forma científica repasa sus ciclos de vida, cómo se reproducen, llegan al cuerpo del huésped, lo habitan, lo utiliza y luego mueren–, se convierten en una metáfora de “las fieras interiores que habitan los pensamientos y aquellas que merodean en las entrañas”, como describe el libro en el que no sólo hay seres diminutos que nacen de huevos, se transforman en gusanos y luego rompen su vida al eclosionar en moscas. Sino también la forma en que un ser humano se vuelve parásito de otro. Quizá en una relación… o un embarazo. Así, Fieras Interiores se transforma en un repaso íntimo sobre qué significa parasitar y se pregunta si esos seres no hacen que cada quien sea individual gracias a ellos.
“
Esta especie de metáfora y lenguaje para hablar de los tripulantes de las entrañas, de los seres que nos habitan y nos hacen ser quienes somos, de los polizontes corporales, me sirvió para revisitar la enfermedad de mi abuela, para reacomodarla o redirigirla desde esa perspectiva de que tener una patología mental es también ser habitado de alguna forma por un tipo de parásito sicológico, en el que estos son los pensamientos, las obsesiones, las recurrencias, en fin. Pero también, en ese sentido, todos empezamos nuestra vida como parásitos de nuestras mamás. Somos una criatura que empieza a habitar a la otra y que es una locura. A mí me encanta lo que ha hecho la evolución, que ha generado un panorama biológico francamente alucinatorio.Entonces me gusta esa idea de hermanarnos con los parásitos, en el sentido de que todos empezamos nuestra vida así”.
Biología y artificio
Como toda buena metáfora, la de los parásitos que Cota Hiriart utiliza traduce una nueva realidad del mundo, y crece más allá de lo biológico y llega hacia una nueva forma de parasitación: la digital, apunta.
“
Hoy en día la Inteligencia Artificial es un parásito: Chat GPT y el resto de procesadores de texto son maquinarias que funcionan en base parasitaria porque se alimentan de todo lo que hay en la red previamente y le dan una forma, un eco, según la demanda del usuario, y sólo dicen lo que uno quiere escuchar, lo cual es peligrosísimo. Porque eso hace que puedan manejar a los individuos, y que puedan manipular la mente proviene de su esencia parasitaria.
“
Es igual que el toxoplasma –parásito que habita en los felinos– que puede comandar el destino de su huésped, o robarle un poco la voluntad, manipular su mente. Estos avatares tecnológicos hacen lo mismo, y de hecho se benefician de la misma retroalimentación cerebral: la generación de dopamina y el placer que buscamos los humanos. Eso es un ejemplo de cómo esta metáfora se puede estirar a reinterpretar incluso en cosas de la modernidad más actual”, explicó Cota Hiriart.
Biología y artificio
Pese a que un gusano le devoró las entrañas y, probablemente, otro bicho provocó una enfermedad mental en su abuela, el escritor no juzga a estos animales, sino que los comprende y los muestra en todo su brutal esplendor, en su belleza terrible.
Por ello, Fieras Interiores se revela como un retrato familiar, una obra divulgativa, un ensayo profundo y un sondeo hacia el abismo personal que todos somos. Porque el mundo es un cuerpo y la humanidad lo parasita de la misma forma que millones de seres habitan el cuerpo de cada uno convirtiéndolo en su mundo.
“
Con mis libros, con estas historias, intento cuestionar esta idea absurda que tiene el antropocentrismo de que somos únicos, especiales, de que estamos aparte de la naturaleza, de los animales, o somos superiores, divinos. Esa idea nos ha traído muchos problemas. Quiero abrir esas perspectivas y esas nociones y combatir un poco el antropocentrismo, y recordarnos que nuestra experiencia humana, que es tan maravillosa al ser subjetiva y consciente, no está aislada, sino que es parte de un continuo y habrá otros organismos que más o menos tengan las mismas facultades que nosotros”, concluyó.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Arte
Hace 15 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 21 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias