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Coahuila

Los parquímetros en Saltillo (I)

Por Federico Muller

Hace 3 años

La historia reciente de la ciudad no dejará mentir; el testimonio oral y escrito es fiel a los hechos de antaño, y además está documentado por un buen número de fotografías. En Saltillo existieron parquímetros en las manzanas del primer cuadro, o también llamado por algunos románticos Centro Histórico. Para la ciudadanía que manejó un automóvil en la década de los 70, era común encontrárselos a la vera de las banquetas, los cuales operaban con monedas, y aunque frecuentemente dejaban de funcionar, tal vez por el mal uso que se les daba, los saltillenses mayores de 60 años los recuerdan con un dejo de nostalgia porque experimentaron esa forma sutil de fiscalizar el tránsito vehicular en la vía pública.

Con los estacionómetros venía aparejada la figura del llamado “franelero”, que se identificaba fácilmente por llevar en la testa un quepí y una deslavada camisola color caqui, pero ahora cumpliendo una nueva encomienda coyuntural, por supuesto informal: cambiar billetes por monedas, que en ocasiones ellos mismos depositaban en las urnas de los “medidores de tiempo”. En términos pragmáticos, su trabajo y presencia se justificaba al satisfacer una necesidad de liquidez monetaria inmediata del automovilista.

Con el paso del tiempo, los ayuntamientos dejaron de entusiasmarse por cobrar el tiempo de aparcarse; las razones del desinterés pueden variar según el tamaño de la ciudad y la capacidad de gestión de los alcaldes. En el caso que nos ocupa, es probable que hayan influido los elevados costos de mantenimiento de los aparatos, el escaso o nulo margen de maniobra de los municipios para delegar proyectos de inversión a la Iniciativa Privada en materia de equipamiento urbano, la corrupción en el manejo de los impuestos al automóvil estacionado, que propiciaba que los costos fueran mayores a los beneficios que se esperaban, entre otras.

En Saltillo, ya cerca del primer cuarto del siglo 21, en 2018 en las oficinas del Instituto Municipal de Planeación (Implan) se gestaba la idea de volver a instalar parquímetros en alrededor de 85 manzanas que forman la traza del primer cuadro de la capital de Coahuila. Sin embargo, por la contingencia sanitaria y renovación de mandato en la Presidencia Municipal, fue hasta el otoño de 2022 que se comienzan a instalar paulatinamente los 121 parquímetros programados, con la finalidad de regular un polígono urbano conformado por cerca de 3 mil 200 cajones de estacionamiento, acotado por las siguientes vías públicas (solo se consideran aquellas situadas en la parte más distante de la Plaza de Armas): al sur, Luis Gutiérrez; al norte, Ramón Corona, mientras que al oriente, Mariano Matamoros, y para cerrar el área, Emilio Carranza, al poniente de la ciudad (Fuente: https://playersoflife.com y Gobierno de Saltillo).

Tal vez a manera de justificación para no mostrar una imagen autoritaria en las decisiones que toma la Presidencia Municipal, que implican el desembolso adicional de ingresos de la población, ha dicho a través de los medios de comunicación que fueron los propios comerciantes del Centro de la ciudad quienes pidieron el control del espacio destinado al estacionamiento público, argumentando que al cobrar por el uso temporal de este, sus ventas mejorarían al presentarse una tasa mayor de rotación de los cerca de 400 mil automóviles que circulan en la zona metropolitana (Fuente: INEGI, 2020).

Dando por sentado que el Ayuntamiento realmente escuchó el sentir de uno de los agentes de la economía regional -los comerciantes-, el motivo de la Cámara de Comercio local puede ser válido, siempre y cuando se consideren datos sobre el perfil socioeconómico de las familias que regularmente acuden al Centro a efectuar sus compras. También por declaraciones de los líderes de los comerciantes, se sabe que el consumidor promedio que visita los establecimientos comerciales, proviene del sector rural de la región, así como aquel de la ciudad con un poder adquisitivo bajo, pero generalmente ambos llegan en transporte público o en taxi, a los cuales les tiene sin cuidado la regulación del suelo. Por otro lado, si la política pública urbana, amigable con el medio ambiente, trata de persuadir al automovilista para que acuda al Centro caminando, con la instalación de los parquímetros no se va a lograr el cometido de las autoridades.

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