Coahuila
Hace 3 años
El pulpo de las cadenas acabó con más de 90 farmacias independientes que hasta hace poco tiempo había en Saltillo. Sólo quedan unas cuantas cuyos dueños se resisten a cerrar.
La historia de las farmacias en Saltillo se remonta a principios del siglo pasado con negocios que fueron muy famosos en su tiempo y a ellos le siguieron otros que en los años 60 vendrían a revolucionaria la venta de medicamentos e insumos para la salud de las personas.
Don Mauro Siller Macías y doña Eduarda Soto Saucedo crearon en 1962 la primera de las boticas, que luego fue la cadena de Farmacias Madero y que por más de 40 años se mantuvo al servicio de los saltillenses y de otras personas venidas de varias entidades vecinas, hasta que a la muerte de sus creadores, por así convenir a sus intereses, los hermanos Siller Soto decidieron venderla a una empresa nacional que no tuvo las agallas de conservarlas y esta tradición medio despareció de la ciudad.
Marcelo Siller Soto, el hijo mayor de don Mauro y doña Eduarda, a quien conocimos cuando era gerente de la planta de la Coca Cola de los señores Arizpe, cargo en el que perduró por 25 años, sigue con la tradición de otorgar salud a los saltillenses a través de las farmacias del Rosario.
Ahora él y algunos de sus hijos fundaron otra pequeña cadena de droguerías, cuyas sucursales se ubican en los cuatro puntos cardinales de Saltillo.
Con todo respeto sea, nada comparables con las Farmacias Madero, pero ahí están siguiendo firmemente la tradición del negocio que un día crearon doña Eduarda y don Mauro.
Los nietos de esta pareja, hijos de Marcelo, prácticamente crecieron entre los medicamentos de la matriz de Farmacias Madero ubicada frente al Hospital Universitario.
Cargadas en los brazos de don Mauro o de doña Eduarda o de Paquita, desde muy pequeños llevan en la sangre ese hilo comercial que jamás se han podido quitar.
Actualmente los descendientes de los Siller Soto cuentan con 13 farmacias en Saltillo, Torreón, Concepción del Oro, Sabinas y Monterrey, donde generan 175 empleos directos.
Los señores Siller Soto eran originarios de General Cepeda, Coahuila, donde instalaron la primera Farmacia, la cual reubican frente al Hospital Universitario de Saltillo con el nombre de Farmacia Madero, que en 2022, cumpliría 60 años de ser creada. Empresa que se constituyó no sólo como vendedora al menudeo, sino que surtían a otras pequeñas farmacias de la localidad y de la Región Sureste.
La Farmacia Madero, del matrimonio Siller Soto, hoy desaparecida, tuvo un gran almacén de mayoreo y 20 sucursales en Saltillo y fue la primera en ofrecer servicio las 24 horas del día.
Los hermanos Siller Soto por mutuo acuerdo decidieron traspasar la matriz y las sucursales de la Farmacia a una empresa de la Ciudad de México, que no sé por qué motivo decidió cerrar un negocio tan tradicional como efectivo.
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