EL TEMA de los suicidios que se vienen dando en el país, pero principalmente en Coahuila y muy particularmente en la Región Norte, es un asunto que realmente debe preocupar.
PERSONAS de todas las edades y últimamente adolescentes y niños que se han privado de la vida, parecen pasar como “una noticia más” en los medios… y desafortunadamente en la sociedad… como que se han venido viendo como algo normal… algo que puede suceder en cualquier momento…. algo que “pues le tocó… y le tocó”.
PERO… DEBEMOS esperar a que uno o varios casos de ese tipo suceda en nuestras familias como para que sintamos la lumbre de una desgracia tan terrible de ese tipo… para reaccionar?.
¿QUÉ ESTÁ PASANDO; por qué debe haber funerales que no debieran de haber…por qué dentro de las paredes de muchos hogares tiene que existir el olor al dolor, a la angustia…. y a ver nunca más a quien viste apenas ayer o hace unas horas en la recámara, en la mesa de la cocina, en el patio?.
EN UNA FAMILIA responsable, no es tan difícil detectar actitudes extrañas, no normales de hijos o de cualquier familiar a quien se conoce a plenitud; digamos por citar algo, autoaislamiento, falta de comunicación, comportamiento inusual…. distracción, encerramiento, acciones antisociales, etcétera.
SUCEDE tal vez que esos signos que debieran ser un alerta, aunque los detectemos… somos indiferentes a ellos.
Y AHÍ ESTÁ precisamente el problema; dejamos que las cosas transcurran, sin darle la atención debida… y después vienen los fatídicos resultados de decisiones equivocadas… de indiferencia y de la incapacidad para detectar riesgos potenciales….
ALLÁ en la zona de tolerancia -que algunos regenteadores han preferido llamarle la zona dorada- traen mucho ruido porque exigen que se les amplíe el horario de operación.
Y SE HAN PUESTO bravos, sobre todo porque parece ser que ahí hay intereses de fuerzas de seguridad que utilizan como prestanombres a algunas personas que antes incursionaron en otros oficios.
PARECEN estar dispuestos a dar pelea ante la negativa del alcalde Carlos Jacobo Rodríguez.
PERO HAY OTRO frente donde el edil también enfrenta disyuntivas; con los pulgueros que sacan sus chácharas a vender para ganarse unos doscientos o trescientos pesos por día y a los que se les pretende cobrar más o menos esa cantidad para dejarlos operar… incluso en las cercas de su domicilio.
Y UNA PREGUNTA…. ¿a quién darles más la razón… a esos comerciantes informales que buscan un ingreso lícito extra… o a los regenteadores de bares que sin duda siempre llevan una mejor ganancia por la actividad que realizan y no siempre muy lícita?.
AI SE la dejamos y a ver qué decisión toma la autoridad… porque evidentemente hay una gran diferencia en la razón de ambos lados…. y a ver qué determinan los funcionarios que como tales y en apoyo a la administración tienen la obligación de tomar decisiones… y que se supone son abogados, acreditados y experimentados….
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