Coahuila

Publicado el lunes, 15 de mayo del 2023 a las 09:59
Saltillo, Coah.- Aprendizaje, compromiso y divertirse con lo que hacen, son las palabras que definen el camino que por más de 20 años han seguido Juan Bautista Favela Castro, Bertha Alicia Domínguez Rodríguez y Bárbara Isabel Oyervides González, tres maestros saltillenses que tienen una gran responsabilidad entre sus manos, pues el trabajo que realizan, sin duda, tiene impacto en el futuro de sus alumnos.
Para ellos, convertirse en docentes ha sido la mejor decisión que tomaron, y mientras algunos descubrieron su vocación desde la infancia, para otros fue cuestión del destino que llegaran a la profesión que ejercen actualmente, sembrando conocimientos en niños, jóvenes, adolescentes y hasta en futuros profesionistas.
Juan Bautista Favela Castro es maestro de Telesecundarias en el estado de Coahuila desde hace 26 años, camino al que llegó gracias a uno de sus compañeros poco después de haber egresado de la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, cuando buscaba cómo ejercer su profesión y al mismo tiempo darle sustento a su familia.
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Incursionó en 1997 en unos cursos de capacitación por parte de la Secretaría de Educación para ingresar a la modalidad de telesecundaria, donde requerían de algún tipo de licenciaturas que, aunque no fueran docentes, tuvieran afinidad con el medio rural”, detalló.
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Al haber un rezago en las comunidades, la telesecundaria era uno de los principales propósitos: abatir ese rezago para quienes no podían acceder a las escuelas urbanas o suburbanas”, añadió.
Tras participar en el curso de formación y presentar el examen que necesitaba para acreditarlo, Juan Bautista Favela logró conseguir una plaza magisterial a través del Gobierno estatal, desde entonces, ha sido llamado maestro.
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Por primera vez me asignaron a la comunidad de Plan de Guadalupe, en una escuelita unitaria y laboré con los tres grados de secundaria”, detalló sobre sus inicios en la educación.
El profe Juan, como es llamado por sus estudiantes, recordó que en esa primera ocasión frente a un grupo se sentía motivado, pero también temeroso, ya que su objetivo era transmitir conocimiento a sus pupilos y apoyarlos en todas las materias, aunque a él mismo la asignatura que más le costaba era la de inglés.

Admira la persistencia
En esa misma comunidad, en sus primeros dos años de servicio, vivió uno de los momentos que más lo dejó marcado, pues además de tener alumnos ya con hijos y algunos con la mayoría de edad, lo que más admiraba era la persistencia que tenían para lograr superarse.
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Al ser comunidades muy dispersas, los alumnos viven en lugares alejados, había un alumno que tenía que trasladarse en un burro a la escuela. Eso le implicaba levantarse muy temprano, preparar su medio de transporte, llegar, amarrarlo, dejarlo ahí seguro y tener que incorporarse a las clases. Entonces lo que a él le significaba en el aspecto de nivel de responsabilidad y sacrificio me llegó. En ese momento me identificaba mucho con la situación personal que me tocó vivir”.

Bertha Alicia Domínguez Rodríguez, tiene 55 años, y para ella ser maestra fue algo que decidió desde pequeña, gracias a las historias familiares que le contaba su abuelo que vivió hasta los 99 años.
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Yo no conocí a mi abuela, pero por pláticas sabía que ella era instructora, ella daba clases en casa y le gustaba mucho dar clase a los niños, antes no había oportunidades para ir a las escuelas. Y mi papá era un lector nato”, comentó sobre el motivo que la inspiró a llegar hasta donde está.
Ella es la menor de 13 hermanos, en una familia donde la mayoría se dedica a la docencia.
Bertha Alicia egresó de la Normal Superior en 1992, y a partir de ahí cubrió varios interinatos en escuelas como la Secundaria 3, la Andrés S. Viesca y la Humberto Elizalde Jasso, todas en Saltillo, pero trabajando para el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) en las comunidades rurales fue cuando conoció las telesecundarias, una rama de la que sin duda se enamoró, pues ya lleva 28 años en ella.
Tras aprobar el curso en 1995, fue asignada al ejido Hormigas, sobre la carretera a Zacatecas, a 46 kilómetros de Saltillo. Bertha recuerda que fueron sus hermanos mayores quienes la trasladaron hasta la comunidad rural, donde por cuestiones de distancia y dificultades con el transporte se tuvo que instalar de manera permanente.
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Ahí trabajé con 16 alumnos de comunidades rurales, me quedaba en la comunidad, estuve un año, la gente me apoyó bastante”, agregó.

‘Experiencias muy grandes’
Después siguió como maestra en el ejido Huariche, de Parras, y los 10 años posteriores como asesor técnico pedagógico, hasta que añoró estar de nuevo frente a grupo y fue asignada a la comunidad Jalpa, sobre la carretera libre a Torreón.
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Fueron también experiencias muy grandes ahí en esa escuela, pero de repente me dicen ‘te tienes que cambiar, porque sobra un maestro’, entonces me tuve que cambiar y de nuevo sentí un nudo muy grande en la garganta. De ahí me fui a Ramos Arizpe, donde estoy actualmente en la telesecundaria Eulalio Gutiérrez, en Cañada Ancha, y pues ahí ya tengo desde 2009”.
La maestra Bertha dijo que a pesar de los sacrificios con sus propios hijos, ser maestra de telesecundaria es lo mejor que le pudo pasar.

#LaCienciaEsDivertida, es el lema que define e identifica a Bárbara Isabel Oyervides González, una profesora de 46 años, que tiene bajo su tutela la formación de las y los próximos docentes.
Egresada de especialidad de Ciencias Naturales en la Escuela Normal de Educación Superior, Bárbara recuerda que desde pequeña sintió esa inclinación a convertirse en maestra, pues en casa de su abuela a diario tenía acceso a infinidad de materiales didácticos, colores, marcadores y crayones, que eran de sus tías, quienes también fueron maestras.
Con el paso de los años logró su objetivo y ahora comparte esa profesión con su hermana Talia Oyervides, quien se especializó en educación especial.
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Lo disfrutamos mucho como hermanas, hemos coincidido en escuelas, yo estaba en la Normal Superior trabajando y ella estaba en el CAM, en el área de USAER, entonces compartíamos la barda y nos pasábamos el jugo y la comida. Es algo muy bonito”, expresó.
El 16 de septiembre del 2000, Bárbara ingresó al sistema magisterial a través de la Sección 38 en la Secundaria Jesús Alfonso Arreola Pérez.
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Los primeros 15 años de servicio di clases de biología, física, química, en aquellos años era introducción a la física y a la química, las materias de ciencias son lo mío. También al mismo tiempo ingresé a la Escuela Normal Superior dando clases en la especialidad de Ciencias Naturales, que después cambió a especialidad de Biología”, comentó sobre su trayectoria previa a ingresar como maestra en la Escuela Normal Básica de Coahuila.

También, a lo largo de sus 23 años de experiencia frente a grupos, desarrolló un taller con el que busca que niños y jóvenes aprendan divirtiéndose y que la ha llevado a participar en varias ferias del libro en Coahuila y Guadalajara, además de que es material de consulta para otras escuelas normales en el país.
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Prácticamente, desde que era estudiante, desde el 95, empecé a dar pláticas, conferencias y talleres en escuelas desde preescolar, primaria y secundaria”, detalló.
Bárbara Oyervides señaló que cuando una persona tiene la vocación de ser maestro, lo disfruta mucho y trata de reflejarlo en su trabajo, algo que intenta hacer diariamente.

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