Por su parte, Arriaga Navarro, quien mostró públicamente el documento donde se establece su destitución, minutos antes de abandonar sus oficinas, aseguró que en su última día de trabajo, se logró “firmar las plazas de los compañeros de honorarios, y que pudieron quedar sus trabajos en riesgo“.
Indicó que continuará como docente, pues “regresaré a mi escuela, a dar clases. Soy maestros, y no vivo de la administración pública, y lo justo era que me regresarme a mi espacio como maestros, para demostrarle a todos los profesores del país que tenemos palabra, que no estábamos aquí por un puesto, sino por un proyecto”.
Señaló que “se terminó la relación contractual, no pasa nada“. En cuanto a su posible liquidación como ex trabajador de la SEP, indicó que “eso se quedará ya para demanda, o lo que se tenga que hacer a la institución. No sé si lo haga, no es una renuncia, es una baja, sopesaré, tendré que hablar con la base magisterial si es es justo que el Estado pague al trabajador lo que es justo o deberíamos dejárselo”.





















