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Coahuila

Mi hijo ya es campeón; y ahora que hago o hacia dónde vamos

Por Ramón Rocamontes

Hace 4 años

Todos los que tenemos la fortuna de ser padres, seguramente hemos pensado o buscado que nuestros hijos pudieran destacar en el deporte o su actividad predilecta, y desde luego ser los mejores, sin embargo en el proceso, se nos olvida que debemos prepararlos, para el camino, no prepararles el camino a ellos.

Y es que desde la iniciación y el deporte Juvenil, se ha dado un fenómeno muy marcado, donde los padres, con el afán de ayudar, en vez de ayudar, afectan por falta de conocimientos, de cómo acompañar a sus hijos en ese proceso de su formación.

Pero primero, comentemos que el padre de familia y el entrenador; son dos de los personajes más significativos en la vida de los jóvenes, e influyen en la formación del deporte y su vida; además propician para que practiquen alguna actividad y deporte, pero lamentablemente, en ocasiones imponen la actividad a sus hijos, y también son responsables en la deserción.

Considero que en el deporte infantil y parte del juvenil, se debería propiciar el desarrollo y proceso, no el resultado. Ese concepto, te lleva a la obtención de un porcentaje más alto, que deportistas, puedan consolidarse como atletas, porque se centran en disfrutar del entrenamiento y no son obligados a ganar.

Hemos hablado del trabajo importante e involucramiento de los padres, en el deporte de sus hijos, cuando decimos, “Los papás También juegan”, y vaya que si juegan un papel preponderante, primero porque no tienen sustitutos, posteriormente porque llevan a entrenar a sus hijos y luego, se propone que apoyen a que sus hijos se sientan valorados como personas, y no obligados a hacer lo que a los padres les agrada.

Y en el tema, que nos ocupa hoy, “cuando mi hijo, ya es campeón; ahora qué hago”, hacia dónde vamos?.

Todo lo que invirtamos en la vida de nuestros hijos, replicará en su vida. De la misma manera ocurrirá con el padre que quiera criar hijos campeones que puedan triunfar en la vida. Se requiere de toda tu capacidad, toda tu inteligencia, todo tu esfuerzo, toda tu voluntad, y todas aquellas herramientas de las cuales puedas echar mano para ayudar a tus hijos en esta gran labor.

Lamentablemente, vemos que muchos padres de familia piensan que sus hijos se educan solos y que aprenden con los golpes de la vida; otros padres piensan que los amigos son los mejores consejeros de sus hijos, y finalmente otros delegan la educación de sus hijos a terceros. Lo que sí es una realidad, es que los hijos no se entrenan solos y para el logro de metas y objetivos, hay un trabajo atrás, de un entrenador; y los padres y desde luego un entorno saludable, que propicia al niño o joven, los elementos, para disfrutar, asimilar que no se hable de la actividad, previo a una competencia, a ser involucrado en su equipo, por lo que vale como persona y mejor aún, que disfruta lo que hace.

Es cierto que el camino del éxito no es sencillo, pero cuando se logra ser campeón o se obtiene la medalla, el campeonato o los triunfos por los cuales te preparas, te preguntas, mi hijo ya es campeón y qué sigue?.

Cuando se llegar a obtener el anhelado triunfo o lograr lo que se proponen en su deporte, te da satisfacciones, aunque mucha gente cuando se tienen estos logros, se suben en una nube y no vuelven a bajar; viven de ese pequeño triunfo, durante mucho tiempo, lamentablemente los papás más que nadie, como consecuencia, hace que los mismos chavos pierdan piso, cuando están apenas en una categoría que dista mucho de competencias.

Cada uno de los padres y entrenadores, involucrados, tendrá o buscará la respuesta, ya que sólo ellos saben hacia donde van. La alta competencia? O un deporte élite, una beca académica, pero sobre todo habrá que preguntarse qué sucede cuando ganas?, porque ganas?, porque eres campeón. Pero primero que nada preguntarle a sus hijos, te divertiste?

A continuación, te expondré desde mi punto de vista, una serie de conceptos o preceptos para poder mantener a nuestros hijos enfocados en el camino y no vivir en una falsa realidad, pero sobre todo con auto confianza y una alta motivación.

Primero, habrá siempre que medir la meta a donde se quiere llegar, pero sobre todo trabajar para lograrlo. Ojo involucrar a los hijos en la toma de decisiones, no decidir por ellos.

Uno de los puntos relevantes, es dejarlos ser niños o que disfruten sus momentos a nuestros hijos, sobre todo visualizar hasta donde pueden llegar de una manera objetiva, que nos lleve a planificar o dejar en manos de los expertos, para que los lleven de la mano, hacia ese lugar que pretendemos, puedan aspirar.

En la etapa Infantil, nosotros somos los que llevamos a nuestros hijos a practicar el deporte, pero es en la Juvenil, donde se empiezan a independizar, aunque no se les deja totalmente solos, pero lo importante es la guianza que debemos propiciar en ellos aunque no lo deseen por sus condiciones de edad, y es que hay que mencionar que la adolescencia, deriva del verbo adolecer, porque todo les duele, porque ellos con su crecimiento, es difícil, es donde se va puliendo su personalidad.

Segundo, no haga las expectativas que son de sus hijos, como las suyas, ya que al no ser alcanzadas, se puede frustrar y no debe esperar que su hijo llene las que quiere. Más bien el padre debe o propiciar que el chico llegue, se desarrolle y tome sus propias decisiones y con ello luchar por sus ideales y lo que pretenda hacer.

Tercero, es importante conectar el placer con disfrutar, ya que al ser parte de un equipo o club, además de disfrutar, desarrollaremos la salud física y mental, al pertenecer a un equipo, lo que nos ayuda a desarrollarnos como personas.

Cuarto, es importante que no se genere más estrés, al presionarlo a ganar, sino que a través del deporte sea capaz de demostrar el nivel que se sienta cómodo, como placer no como presión, para lograr el triunfo a como dé lugar.

Quinto, diferenciar lo que quiere, a donde quiere llegar, que metas tiene y que trabaje por esas metas y hacia dónde vas?. Cuantos de los chicos llegan a las metas, que no son de ellos, si no de sus padres? Otra importante pregunta.

Sexto, identificar, que genera presión y no deja disfrutar, ya que al dejar de disfrutar lo que hace, sea deporte o cualquier actividad, sea la edad que tenga, le generara una carga mayor a la que está acostumbrado a cargar.

Estimado amigo lector, te pongo un ejemplo en un país futbolero, de miles de jugadores en el futbol base, sólo uno o varios llegan al profesionalismo y destaca.

A nivel local, te digo y pregunto, en el futbol americano infantil de nuestra ciudad. Cuantos practican este deporte?, unos 3 mil 500 al año, dentro de la categoría Infantil y Prejuvenil.

Pero lo mejor aún, Cuántos de ellos, llegan a Liga Mayor?. El 10 porciento? Que son 350. Pues amigo lector, lamento decirte que ni siquiera ese porcentaje. Y quien es el responsable de que no lleguen?. Pues no podemos decir que los padres, los entrenadores, los directivos. Todos somos responsables porque el entorno en el que vivimos, es un entorno de querer ganar a toda costa, además de otros porcentajes de deserción por otros deportes, por lesiones y distractores diversos, sin embargo el principal, quizá es por la presión en la búsqueda del triunfo a toda costa. Y sólo es un deporte, imagine usted en otros más?.

Otro ejemplo, hace casi 20 años; el Real Madrid, hizo un Reallity Show, entre 12 mil jugadores, entre 14 y 19 años, aunque en 14 y 19 años es un abismo de diferencia de capacidades físicas y técnicas. El caso es que uno solo llegó, pero el experimento se hizo, Cuantos papás de esos niños, empujó a sus hijos, por su ego?. Y presionarle o exigirle más de lo que podían dar. Existen otros muchos casos, pero hoy sólo mencionamos este, que me pareció un buen ejemplo.

Lo que es una realidad, es que nadie te enseña a ser padre, pero si deberíamos aprender a comprender, entender, escuchar lo que quieren y desean nuestros hijos y jugadores como entrenadores.

Los niños y los jóvenes deben tener la libertad de encontrarse a sí mismos y los padres debemos, de dar la garantía de que ese sea el camino, además de salvaguardar ese camino.

Propiciar ser un modelo de padre que apoya, no que presiona, obliga, se dedica a ser entrenador de su hijo, lo reta cuando hace algo mal, vive los triunfos y las derrotas de su hijo como si fueran propias y como si el orgullo familiar se pusiera en juego.

Finalmente te digo estimado amigo, si deseas que tu hijo sea un campeón en lo que sea. Ve y sé campeón y deja que tu hijo tome sus propias decisiones, disfrute de su actividad, y juegue; agrego algo más, que sea feliz.

Hasta la próxima!.

 

Recomendaciones para padres de hijos campeones

Ser un guía y agente motivador

Dando opción a sus hijos para elegir el deporte de su predilección

Apoyar en todo momento a sus hijos

Centrarse en los procesos, no en el resultado

Disfrutar los resultados de hoy (No de ayer, ni pensar en mañana)

Motivar la sana práctica deportiva

Enfocarse en los objetivos de los deportistas (Competencias y becas)

Un entorno positivo contribuye a una mejor educación y moral de los jóvenes

Que disfrute de su actividad deportiva, cultural y cívica

El deporte Infantil y Juvenil, es entendido más como juego creativo que como espacio de competencia y campeonísimo.

 

Padres que afectan a sus hijos campeones

Se hacen especialistas en el deporte de su hijo

Saben todo

Van a todos los partidos y entrenamientos

Andan averiguando la información técnica del deporte que practica su hijo

Se meten con los árbitros

Catalogan de “tonto” a su hijo cuando no gana.

Están de mal humor cuando su hijo pierde.

Piensan en cambiar de entrenador o club cuando los resultados no se dan

Cuando su hijo gana medalla se la cuelga en el pecho.

Habla con todos sobre lo “técnico”.

Palmea la espalda de su hijo (que se pone colorado), cuando cuenta los triunfos de este frente a sus amigos.

Controla el horario y actividad de su hijo

No se preocupa demasiado por el tema estudio

 

 

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