Arte

Publicado el jueves, 17 de noviembre del 2022 a las 12:23
Ciudad de México.- Hace ya varias décadas, en una conversación entre amigos y colaboradores entrañables, el dramaturgo y director teatral Miguel Sabido le confesó al historiador Miguel León-Portilla algo que, a la fecha, no puede más que describir como un motivo de “furia”.
Aunque es ampliamente reconocido como el “padre del entretenimiento educativo en México”, creador de queridas telenovelas históricas y obras de teatro, Sabido lleva toda una vida tratando de llamar la atención de las autoridades culturales del País sobre un tesoro que, apremia, debe ser resguardado a toda costa.
Desde hace tiempo cansado de negativas y falsos compromisos, el también investigador teatral trae a cuenta la anécdota de la charla con León-Portilla a pocos días de inaugurar un museo virtual sobre el trabajo más importante de su carrera: la preservación y difusión del vasto legado del teatro ritual popular mexicano.
“ Le conté (a León-Portilla) de mi furia porque nadie me creía que aquí (en México) había habido teatro maravilloso hasta 60 años antes de que naciera Lope de Vega, por supuesto mucho antes del esplendor del teatro español, de la cazuela, de Tirso de Molina, etcétera”, rememora Sabido en entrevista.
Con la claridad y sabiduría que lo caracterizó siempre, León-Portilla, el gran nahuatlato, le lanzó una provocación que alimentaría a su amigo por siempre: “¿Y por qué no reconstruye ese teatro usted?”.
Y así lo ha hecho Sabido desde entonces, como un empeño indeclinable que lo ha llevado a rescatar cientos de piezas de géneros como la pastorela, la epifanía, los carnavales y los toritos, entre muchos otros.
A partir de este miércoles 23 de noviembre, el público podrá acceder de forma gratuita al Museo Digital “Los trabajos y los días de Miguel Sabido”, que reúne, hasta el momento, 100 montajes tradicionales de todo el País capturados en video.
En los días previos a que el sitio sea puesto en línea, la sala del director teatral todavía luce tomada por un estudio de grabación casero, con pantalla verde, donde él mismo ha filmado una introducción documental histórica a cada una de las puestas en escena.
Un trabajo de amor genuino que Sabido ha realizado sin el apoyo de instituciones culturales, ni de ésta administración ni de todas las anteriores, quienes, asegura, no se han dado cuenta de que en el teatro ritual popular mexicano está cifrada la identidad de todos los habitantes de este territorio.
“ Nuestros abuelos indígenas tenían un sistema ceremonial enorme, vastísimo, el más asombroso del mundo, verdaderamente. Los cálculos son que, antes de la llegada de Cortés, había 10 mil ceremonias en este territorio”, diserta Sabido.
“ Cuando llegaron los españoles prohibieron todas esas ceremonias y obligaron a los indígenas a tener las ceremonias católicas que conocemos, entonces se dio un proceso de sincretismo obligatorio, pues no era posible que desapareciera el impulso ceremonial de los indígenas, entonces se fue dando un nuevo sistema de ceremonias”, ahonda.
Es así como, desde el siglo 16, la conjunción de las ceremonias de los pueblos originarios, junto con la imposición española, creó representaciones teatrales que se remontan hasta la Navidad de 1527, apenas 6 años después de la caída de Tenochtitlan, a instancias de Fray Pedro de Gante.
El museo virtual de Sabido está estructurado de tal forma que el visitante pueda adentrarse en esta historia gradualmente, con una primera parte compuesta por testimonios y reflexiones de historiadores, antropólogos y arqueólogos de la talla de León-Portilla, el recién fallecido Alfredo López Austin y Eduardo Matos Moctezuma.
Posteriormente, hay otros módulos que explican la liturgia católica para dar contexto a las que Sabido ha distinguido como las tres ramas del teatro ritual popular mexicano: el teatro evangelizador de los franciscanos, el teatro político para adoctrinar a los pueblos originarios sobre el sistema de gobierno español y, posteriormente, el teatro catequista de los jesuitas.
Con una explicación sobre cada puesta en escena y tema, ejemplificado a través de los 100 videos, Sabido refrenda que lo suyo es un acto de resistencia contra el olvido y el desinterés.
“ Se han perdido cientos de ceremonias y las autoridades de cultura, como flor en florero: no les va, ni les viene”, lamenta.
“ Yo me he peleado, tengo fama de peleonero y tienen razón, porque sí me he peleado con los secretarios de cultura, empezando por Víctor Flores Olea (primer presidente del Conaculta), con todos ellos diciendo: ‘estamos dejando que se pierda un tesoro que nos pertenece a todos los mexicanos'”, sentencia.
El museo concluye con dos módulos donde protagonistas de la cultura en el siglo 20 hablan sobre un periodo brillante de la vida artística mexicana, y otro más donde se muestran las obras del “Mural Teatral de la Historia de México”, con las obras de Sabido sobre la Virgen de Guadalupe, Sor Juana Inés de la Cruz, la Emperatriz Carlota y la Corregidora Josefa Ortiz de Domínguez, entre otras protagonistas.
El Museo Digital “Los trabajos y los días de Miguel Sabido” será presentado el próximo 22 de noviembre en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde será revelada la dirección para acceder al sitio y, un día después, podrá ser consultado por el público.
“ Ese día yo subo mi material a la nube y ahí se queda. Lo que pude salvar se quedará en la nube y ya”, zanja Miguel Sabido, orgulloso del esfuerzo de tantas décadas.
Ante la indolencia de las autoridades de cultura de todos los partidos, el dramaturgo y director teatral abre un museo para las pastorelas, epifanías, carnavales, toritos y las múltiples manifestaciones del teatro ritual popular mexicano, como un tesoro por descubrir y preservar.
El trabajo de reconstrucción y conservación del teatro ritual popular mexicano realizado por Miguel Sabido recae, en gran medida, en un acervo documental único: una colección de 23 cuadernos de coloquio que se remontan hasta el siglo 19.
Es en esos documentos históricos, explica el investigador, donde están descritas puntualmente, un poco a manera de guiones, cada una de las puestas en escena rituales, como las pastorelas, que ha reconstruido a partir de los textos originales.
“ El único loquito, chiflado, desde hace 40 años, que se preocupa por coleccionar los cuadernos y encontrar una metodología para que se salve todo ese sistema ceremonial soy yo”, asegura Sabido, con humor.
Este empeño fue reconocido recientemente con una oferta económica millonaria de la Universidad de Texas para adquirir los cuadernos de coloquio e incluirlos dentro del prestigioso centro que lo mismo posee documentos prehispánicos, que el archivo entero del escritor Gabriel García Márquez.
A pesar del desinterés mostrado por las autoridades culturales mexicanas, Sabido ha decidido que la colección se quedará en México y ya rechazó la oferta.
“ Pienso donárselos, quizás, al INAH”, pondera, sobre un legado que espera que sea atendido.
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