Aquella famosa primavera árabe de la década pasada, en la que las los jóvenes de medio oriente, usuarios de las redes sociales, especialmente el Facebook, generaron cambios políticos enormes, cambiando los gobiernos de varias naciones, llenó de satisfacción a muchos ingenuos pensando que había poder para generar cambios, desgraciadamente, eso fue otra quimera, fue el inicio de una nueva religión que veladamente vemos dominar al mundo, y uno de los dueños de ese negocio, es un gringo, que posee Meta, ese conglomerado de redes sociales, que todos usamos. El problema de las actuales redes sociales, es que no son democráticas, hay una verdad absoluta a la que te tienes que ajustar, una especie de catecismo de la nueva religión, no puedes aspirar a mostrar aversión a un homosexual, a un negro, a un latino a un judío, no puedes ni siquiera mencionar al nazismo, porque la santa inquisición del Facebook te puede bloquear, castigar, o hasta cancelar tu cuenta, lo que hace 200 años era equivalente a la excomunión.
Y han tenido mucho éxito, nunca católicos, islámicos, o cristianos de muchos grupos, han tenido la devoción que ya tiene la sociedad por leer y escribir en esas redes.
Por eso, ahora Elon Musk está tratando de meterse más en las redes sociales e incursiona en métodos alternos al internet para la transmisión de contenidos, porque es un nuevo poder, es un nuevo orden mundial, el que se está persiguiendo con este tipo de religiones electrónicas y hasta vemos que políticos de cualquier categoría ya centran su interés en su aceptación en las redes sociales, sumado a eso la leyenda de la Inteligencia artificial, que mucha gente ingenuamente quiere interpretar como la verdad absoluta, en la que no se toma en cuenta, que el generador o el controlador del aparato de la Inteligencia Artificial tiene entonces el derecho de definir la verdad como hace siglos lo hizo la Iglesia. Hace algunos años la verdad absoluta giraba acerca de la NASA, veíamos gente que aseguraba que esa agencia, había analizado el manto de la Virgen de Guadalupe mexicana, (porque existe otra en Guadalupe, Extremadura España), o las llagas de algún santo, asegurando ellos, qué era cierto, o qué no era cierto. ( la NASA se dedica a investigar lo relacionado con aviación, astronáutica, motores y materiales).
Ya rayando en lo jocoso, una vez, un conocido en un congreso de una actividad agrícola, presumía de ser asesor de la Nasa, en proyectos de reconocimiento vía satélite de cultivos.
(Ese fue un proyecto de inicios de los años 70, que coincidentemente hojeé, que describía la identificación infrarroja de cultivos vía satélite).
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