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Coahuila

Momentos de euforia

Por Cholyn Garza

Hace 4 meses

Hay que decirlo, estos momentos de euforia, de alegría, que se están viviendo en nuestro país, son bien recibidos porque son necesarios. El ser humano no está predestinado al sufrimiento sino a conocer, desarrollar y sentir diversas emociones.

Los mexicanos, por supuesto no somos la excepción, a todo le encontramos una salida, un motivo para disfrutar, para relacionarnos. 

El Mundial de futbol llegó en el momento que todos necesitábamos descargar la adrenalina acumulada por diversas razones. Una de ellas, la violencia en diferentes manifestaciones.

Violencia que se ha ido extendiendo en el país por las razones ya conocidas por todos.

El deporte de alguna manera nos une. Por ello es importante seguir cultivando el gusto y el interés por la música, el deporte en las escuelas desde los primeros años. Tal y como se hizo con generaciones pasadas.

Hay disciplinas que aprendimos en la niñez y continuamos cultivando al crecer. No para ser profesionales, si no se desea, sino como parte de nuestra formación; sin importar si se asiste a una escuela privada o pública.

Arte y cultura van de la mano, de la misma manera que si se practica un deporte. No olvidar que hay gran verdad en la expresión “mente sana en cuerpo sano; los niños necesitan desarrollar buenos hábitos para alejarlos del ocio.

Y hoy, donde nos topamos con una cultura de la violencia en todas manifestaciones y en todo lugar, es necesario recuperar todo lo bueno que un día llegó a cada uno de nosotros.  

Qué agradable sería recuperar los valores de convivencia con los que crecimos. Distinguirnos por nuestro comportamiento en cada lugar que nos encontremos; sin groserías, sin altanerías.

Porque la educación se demuestra hasta en las pequeñas acciones. No se trata de ropa, de dinero, de traer un carro del año o tantas cosas que son secundarias o desaparecen ante un comportamiento erróneo.

En la actualidad, los avances tecnológicos se consideran un gran logro. Y lo es; sin embargo, nada que sea utilizado para dañar a otras personas, puede causar satisfacción.

Un video que llamó la atención en redes fue el de unos jóvenes, cuyo comportamiento deja mucho que desear y los ubica como lo que realmente son: Groseros, maleducados, faltos de sensibilidad y hasta patanes.

Esos jovenzuelos se atrevieron a arrebatarle a una madre buscadora, la manta que llevaba para hacerse presente en una marcha de un colectivo de personas desaparecidas.

Esos patanes querían la manta para ellos cubrirse de la lluvia ¡qué lindos! 

Sólo que, sin el mínimo respeto y haciéndose los graciosos, ante el reclamo de la mujer por el despojo, comenzaron a insultarla empleando un léxico por demás, vulgar y soez.

No sólo ha sido un atrevimiento y falta de respeto hacia una mujer lo que hicieron, sino que mostraron su falta de empatía hacia el grupo de mujeres que un día si y otro también, salen de su hogar en busca de su ser querido.

Nada justifica que se burlen y menos aún, ofendan a las mujeres que viven un verdadero calvario al no saber de sus hijos. Ese dolor, el de la pérdida de un hijo, no puede comprenderse del todo por quienes no tienen buenos sentimientos.

Y eso fue lo que mostraron esos tipos ¿niños bien? Bien, maleducados.

Para ellas, para esas madres cuyo corazón sigue herido, con sus ojos que no se cansan de derramar lágrimas y con sus manos agrietadas de tanto escarbar la tierra, solo debería haber respeto y empatía por parte de todos.

Son mujeres a las que la fe en Dios y la Esperanza las acompaña diariamente.; madres que no claudican y siguen firmes en su lucha porque les hace falta ese pedazo de su corazón que lleva grabado el nombre de un hijo.

Incidentes, relatos, de todo habrá en este Mundial. Alegría y pesar.  Son sentimientos que viven en el ser humano.  

La euforia del Mundial 2026 en nuestro país, nos ha colmado de cierta manera de ilusiones. Nos hacía falta un respiro a tanta incertidumbre, a muchos malos momentos que se han generalizado y amenazan con destruir esta bella tierra.

Sin embargo, pasada la algarabía llegará el momento de la reflexión, del análisis y del rescate porque a pesar de todo lo malo que haya llegado a nuestro México, hay mucho que vale la pena rescatar para las siguientes generaciones.

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