Ya falta un año y cuatro meses para que concluya la administración federal que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador y seguimos esperando la Cuarta Transformación…
En muchos temas prometieron una transformación absoluta, donde a los pobres no les faltara nada, pero hubo un tema en particular en el que hicieron hincapié, que fue en el Sector Salud, donde no faltaría medicamento, ni especialistas, nada no faltaría, absolutamente nada…
Sin embargo, a casi cinco años del inicio del Gobierno Federal, el Seguro Social y el ISSSTE son dependencias de salud que van de mal en peor…
Los derechohabientes no tiene medicamentos ni para los padecimientos leves, mucho menos para cáncer y otras enfermedades graves…
No hay médicos especialistas, las citas son demasiado prolongadas…
Cuando la gente puede, gasta su propio dinero pero en los casos donde no hay recurso ni para una pastilla, no queda de otra que esperar suerte para recibir atención adecuada…
Y siendo sinceros, es muy poco probable, casi nula la posibilidad de que todo ese desgárrate se resuelva en un año…
Y lo peor del caso es que lo único que escuchamos del Presidente es la cantaleta de que robaron mucho, pero en cinco años no ha podido solucionar ese detalle…
Andan bien inquietos…
No debe tardar más de un mes para que se empiecen a dar a conocer los nombres de los agraciados con un puesto para el próximo sexenio estatal…
Mientras tanto los que están impregnados en la nómina desde hace varios sexenios, están con el Jesús en la boca y el rosario en la mano para que se les haga el milagrito de quedarse un sexenio más…Éstos no tienen llenadera, dijera mi abuela…
Quienes los han escuchado, dicen que andan tan inquietos que entre ellos se preguntan si ya le hablaron a alguno allá desde la Capital de Estado y hasta ellos se contestan que si anduvieron en todas las campañas, justo es que les toque quedarse…
Les toque o no, es necesaria la renovación de titulares en algunas dependencias públicas, una limpia porque además, algunos de los que siguen cobrando, ya están cansados y de mal humor y luego ahí uno enderezando carotas, dijera mi abuela…
Desbordan desesperación…
Mientras pagaba el recibo de luz de 1200 pesos, la esposa de uno de los trabajadores de Altos Hornos estalló en llanto cuando le preguntan que cuanto le salió de luz…
Dijo: “Es horrible lo que estamos viviendo, mi esposo se fue a Saltillo a buscar trabajo porque aquí no hay nada”…
Y lanzó un llamado a Alonso Ancira para que les pague a los trabajadores, tras asegurar que en su casa los refrigeradores están vacíos y ya empeñaron y perdieron celulares, pantallas y cualquier aparato con algo de valor…
Sin embargo, pese a todo, a este tema no se le ve solución a corto plazo y las familias desafortunadamente tendrán que subsistir con las opciones a su alcance…
Más sobre esta sección Más en Opinión