“Si no, ya lo habría dejado de hacer desde hace muchos años, pero, al contrario, me he mantenido haciéndolo porque veo que a la gente le gusta, entonces me siento obligado a seguir haciéndolo. He tocado en bares, en restaurantes, pero le encuentro más gusto al hacerlo en la calle porque es un público más amplio”.
“Entonces, si me limito a un restaurante, pues son poquitos los comensales y en la calle pasa mucha gente y es más la gente a la que le llega el placer por la música”.

Dávila Inda estudió la carrera de Licenciatura en Composición en la Escuela de Música de la Universidad de Guanajuato, pero no se tituló por falta de recursos para pagar el trámite. Tiene la preparación para componer piezas y hacer arreglos musicales.
“Pero es difícil encontrar trabajo en esto y pues me estuve dedicando un tiempo, muchos años de guitarrista, muchos años de contrabajista. Terminando la carrera, por necesidad, me tuve que dedicar a otras cosas, entonces empecé como contrabajista en una orquesta de cámara de Irapuato”.

El originario de Guanajuato aprendió a interpretar el saxofón en momentos en que decidió deshacerse del instrumento, el cual compró por error, pero el destino era otro.
“Lo andaba vendiendo y un amigo me dijo: ¿por qué no te pones mejor a tocar en la calle? No lo había tocado, pues, pero había estudiado música. O sea, estudié flauta transversal y el principio es el mismo, nada más que el otro es así, de ladito y este es así pa abajo, lo que cambia es la embocadura, pero prácticamente la digitación es la misma”.

En Guanajuato formó un grupo de música tradicional mexicana y durante varios años hizo música para teatro en esta ciudad y en aquel estado. Su vocación y profesión le han dejado grandes satisfacciones.
“Es mi pasión desde niño, siempre quise ser músico, por eso estudié composición para entender las entrañas, las tripas de la música”.

¿Cuáles son las piezas que acostumbra interpretar con el saxofón en este lugar?
“¡Uy! Traigo como 4 mil, entonces para repetir una pasan meses, entonces no acostumbro así algo en particular porque le voy dando la vuelta, porque como siempre toco en el mismo lugar, pues para no aburrir a la gente y para no aburrirme yo”.
Su repertorio es amplio y variado. Jazz, blues y bossa nova, se entrelazan con música italiana, francesa, argentina, brasileña, mexicana y éxitos en inglés, pues el gusto musical es muy variado.

Su vocación no termina en la calle, también imparte clases particulares de saxofón, guitarra y piano, además de tocar en bodas, quinceaños, graduaciones y otro tipo de eventos.



















