Desde que asumió el poder, tras ganar la elección federal en México del 1 de julio del 2018, con el 53.20% de los votos emitidos a favor de la coalición Juntos Haremos Historia, capitalizando el rencor popular contra el Gobierno de Enrique Peña Nieto, el Jefe del Ejecutivo ha ofrecido una cantidad infinita de ruedas de prensa desde Palacio Nacional, disfrazadas todas de “mañaneras” informativas, con duraciones cada una de por lo menos de 50 minutos.
De lunes a viernes, a las 7 de la mañana y sin fallar un solo día, el presidente Andrés Manuel López Obrador ofrece una conferencia de prensa con la que ha marcado la agenda política y mediática del país en lo que va de su Gobierno. De seguir así, AMLO podría cerrar su mandato en octubre de 2024 con mil 400 “mañaneras”.
Estas “mañaneras” del Presidente tienen como principal propósito el de crear polémica. Por tal motivo, casi todas contienen una dosis de exageración, mala fe, temeridad y mentira, para lograr que los medios de comunicación enloquezcan y dediquen gran parte de su tiempo tratando de desenmascarar la mentira del día.
Esta situación que es aprovechada luego por el mandatario para declarase mártir o perseguido por estos medios que tontamente y de manera cotidiana caen en este tan dominado juego.
La anterior referencia viene al caso porque, si usted no lo ha notado, desde el inicio de la campaña electoral en nuestro estado, la agenda diaria de la misma la ha marcado la absurda contienda que iniciaron los precandidatos de Morena, que por la fuerza quisieron desde antes del inicio del proceso electoral 2023, ser los elegidos como candidatos de este partido y que ahora, por alguna causa no lograron serlo, o lo hicieron y por tanto tienen que defender dicha designación, invirtiendo el valioso tiempo de la campaña en dimes y diretes de todo tipo, sin causa u objetivo identificable.
Los medios locales y nacionales, lejos de cubrir objetivamente a todos los candidatos y sus propuestas y campañas, invierten mucho de su tiempo en relatar los conflictos que mantiene la 4T en nuestro estado.
Por un lado el ahora candidato del Partido del Trabajo acusa al de Morena de haber tenido que conformarse con la candidatura de ese partido por consecuencia de su empecinamiento por apropiársela, lo que evidencia que por nada está contento con ser el candidato del Partido del Trabajo al considerarlo como un último recurso.
Por su parte el candidato de Morena, asegura que si él no alcanza el triunfo el próximo 4 de junio, el ahora candidato del PT, menos lo lograría. Por lo que en su lógica, recurrentemente le invita a dejarse de dramatismos innecesarios para volver al proyecto del Presidente, no hacerle más el trabajo al candidato del oficialismo y dejar con esto de ser un facineroso.
Así pues, bajo esa dinámica ha transcurrido la mayor parte de la campaña electoral Coahuila 2023, la cual se distinguirá por haber sido una de las más vanas, aburridas y confusas de que el electorado tenga memoria.
Es evidente que con esta forma irracional de hacer política queda demostrada una vez más, que cuando la polémica dicta la agenda pública de una nación o estado, los únicos beneficiados son quienes aprovechan la distracción que esta logra, para imponer su voluntad. Nada es casualidad.
Notas Relacionadas
Hace 17 minutos
Hace 18 minutos
Hace 42 minutos
Más sobre esta sección Más en Nacional