Clasificados
Por
Abdel Robles
Publicado el domingo, 9 de noviembre del 2008 a las 19:58
México, DF.- Adriana Vázquez Hernández y su despacho Jurídica Asesoría Profesional asegura que el cierre de Neoskin no fue un asunto sin control, sino que fue una acción planeada de años, con alevosía, ventaja y dolo, según denunció.
Actualmente el despacho de Adriana ha acumulado más de mil llamadas telefónicas en busca de representación legal para demandar a la empresa depiladora, propiedad de Guadalupe Garza Martínez.
“Pudieron declararse en quiebra, en concurso mercantil, incluso vender la empresa en caso de tener problemas, pero no desaparecer y cerrar por completo el negocio”, dijo la abogada en entrevista.
El sábado pasado Neoskin, empresa líder en depilación mediante rayo láser cerró la totalidad de sus establecimientos en el país y hasta la fecha se desconoce el paradero de su dueña. El equipo jurídico de Vázquez Hernández asegura que las franquicias tenían un alto costo, sin embargo, los propietarios “no adquirieron nunca un contrato de tal naturaleza, fue en realidad uno de prestación de servicios; no tienen participación del negocio”.
Se deslinda AMF
La Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) informó que la empresa Neoskin Depilación Láser no está afiliada a este organismo, desligándose así del posible fraude en el que habría incurrido la empresa.
Por medio de un comunicado, el organismo presidido por Carlos Roberts destacó que para pertenecer a la asociación es necesario que la franquicia documente que efectivamente es una empresa seria y profesional, y que han llevado a cabo todos los trámites legales requeridos.
Por ello reiteramos que Neoskin Depilación Láser nunca ha sido afiliada de la AMF, un organismo que ha hecho más estricta de la selección de sus socios para evitar que empresas no profesionales se escuden tras este modelo de negocio para engañar a inversionistas y al público en general, subraya.
Hasta el momento, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tiene registradas formalmente 374 quejas en contra de la empresa, que solicitó pagos anticipados por tratamientos y ahora ha cerrados todas sus sucursales, y ha recibido 3 mil 278 llamadas para solicitar asesoría.
En un comunicado, la Profeco informó que ya intentó hacer llegar a los directivos de Neoskin un requerimiento de información y de comparecencia, tanto en la Ciudad de México como en Monterrey, donde está la matriz; sin embargo, se encontraron los domicilios cerrados.
Empleados y clientes defraudados
León: Carmen Rodríguez es enfermera y trabajo 1 año 4 meses en la empresa de depilación láser Neoskin. Esta mujer salió del negocio debido a cuestiones de salud hace unos meses y a la fecha no le han pagado sus incapacidades, algunas quincenas que le deben y mucho menos su finiquito.
Cabe destacar que más de 8 mil mujeres tan solo en León, fueron defraudadas por este negocio “Irónicamente el exceso de clientes o mejor dicho la sobrepoblación de los mismos fue la perdición de este negocio que no estuvo bien administrado”, manifestó Carmen.
Además los tratamientos ya no estaban dando resultado debido a que las máquinas estaban siendo operadas a la mínima potencia y las sesiones de ser de 1 hora normalmente, pasaban a 10 o 15 minutos “Por ello nadie se libero del vello con su tratamiento en Neoskin”, indicó.
Esta mujer también aseguró que durante el tiempo que laboró en Neoskin, los empleados eran explotados. “Yo tenía un contrato de 9 del la mañana a 7 de la noche con dos horas de comida, y había días que salía a las 10 de la noche y sin comer” dijo Carmen.
Son aproximadamente 12 los empleados que están en las mismas condiciones que Carmen y que fueron defraudados por la encargada del corporativo en Monterrey, Guadalupe Garza.
El servicio insalubre que realizaban
“Tal vez lo peor que hicimos como empleadas de Neoskin fue reciclar los materiales de trabajo”, relataron una enfermera y una gerente que pidieron anonimato, al describir las condiciones en las que trabajaron para la empresa y lo que nunca supieron las clientas.
“En el último año los suministros nos iban llegando contados y debíamos hacer maravillas con ellos. Eso incluía reutilizar el gel de aloe que se les aplicaba para los tratamientos: después de que una clienta acababa, se recogía y se regresaba al envase. También las tangas”.
Y detallan: “La ropa interior para las mujeres que se depilaban la zona de bikini era al principio desechable. Se reciclaron porque dejaron de mandarlos. Eso tiene un riesgo ginecológico, cualquier mujer lo sabe.
“En nuestra sucursal teníamos 15 mil clientes. Al principio tardábamos 45 minutos en atender a una persona, al final tardábamos 15, y no nos dimos abasto.
Refieren que las máquinas que utilizaron eran dos, la Gentlelase y la Gentleyag. La primera para piel clara, la segunda para piel morena. “Para usar ambas máquinas a la vez, empezamos a usar la Gentleyag en personas blancas pudiendo lastimarlas. Lo mismo con la potencia”. Había gente que por llevar avanzado el tratamiento debía ser atendida con una potencia mayor —especifican las ex empleadas— para hacerlo más rápido se le aplicaba menos potencia, y en realidad ya no tenía resultados.
“ Los disparos en la piel eran más espaciados. De eso muchas clientas se dieron cuenta.
Depilite, precursoren quejas
Saltillo: Mientras que esta semana la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) empezaba a recibir las primeras quejas contra Neoskin ante el cierre de sus sucursales en el estado, la dependencia federal ya había pasado por una situación similar este año, pero en Torreón, con la empresa en depilación láser Depilite.
El delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) Carlos de Lara Mc Grath informó que a mediados de este año fue cerrado un negocio de Depilite en Torreón, lo que provocó que se presentaran 80 quejas de consumidores en ese municipio.
Sin embargo, a diferencia de Neoskin donde el cierre de sucursales fue un problema a nivel nacional, en el caso de Depilite solamente fue en la sucursal de Torreón, lo que permitió llegar a un acuerdo con la matriz ubicada en Nuevo León y esto permitió que dos o tres semanas después fuera abierto el local en Torreón para dar servicio a los clientes.
De Lara McGrath indicó que en ese momento fueron 80 las quejas que recibió Profeco contra la sucursal de Depilite ubicada en Torreón de parte de consumidores que habían pagado entre mil y 10 mil pesos por la prestación del servicio.
A la fecha la gran mayoría de ellas se resolvieron, solamente uno o dos casos están en procedimiento por infracción, mientras que la empresa reanudó el servicio y lo otorgó a los clientes que habían pagado por él.
Finalmente sobre la recomendación a los clientes de este tipo de negocios, indicó que como con cualquier otra prestación de servicios es importante que lean los contratos y las condiciones bajo las cuales se les ofrece el servicio para que vean lo conveniente que puede ser para ellos, tanto confiable o conveniente la forma en que se les ofrece el servicio y los pagos.
“Las máquinas se descomponían a menudo. Trabajaban todo el día, todo el tiempo”.
Más sobre esta sección Más en Clasificados