Vida
Publicado el lunes, 27 de abril del 2026 a las 09:16
Ciudad de México.- En medio de las investigaciones por el feminicidio de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez, ocurrido el pasado 15 de abril de 2026 en Polanco, la grafóloga Maryfer Centeno realizó un análisis del lenguaje corporal del esposo de la víctima durante su participación en Radio Fórmula.
A través de su espacio “Grafos y Gestos”, la especialista examinó las reacciones de Alejandro Sánchez, quien ha sido foco de atención pública por su comportamiento tras el crimen. Según Centeno, el hombre presenta rasgos de lo que definió como un “rehén emocional”, al considerar que habría sido sometido a una fuerte influencia por parte de su madre, Erika María, principal sospechosa del asesinato.
🔴 💥 “Vemos a un hombre que parece ser anulado por su madre, que no parece sorprendido”: explica Maryfer Centeno sobre el esposo de Carolina Flores Gómez, exreina de belleza asesinada en Polanco.#GrafosYGestos con @Grafocafe. pic.twitter.com/xV70vOeNSX
— Grupo Fórmula (@Radio_Formula) April 25, 2026
De acuerdo con el análisis, Sánchez mostraría señales de anulación emocional, caracterizadas por una aparente falta de sorpresa ante los hechos y una actitud que, según la experta, podría reflejar una dependencia extrema. Centeno sugirió que esta dinámica familiar habría limitado su capacidad de actuar con autonomía.
“Esto me parece gravísimo porque vemos a un hombre que parece ser anulado por su madre, un hombre que no parece sorprenderse por lo dicho”, relata Centeno.
El caso continúa bajo investigación por parte de la Fiscalía de la Ciudad de México, que mantiene una orden de aprehensión contra Erika María “N”, actualmente prófuga. Las autoridades la señalan como presunta autora material del feminicidio, luego de que videos de seguridad captaran el momento en que habría disparado contra la víctima tras una discusión.
En cuanto a Alejandro Sánchez, su situación legal sigue en revisión. Aunque fue quien finalmente reportó el crimen, lo hizo 24 horas después de ocurrido, periodo en el que permaneció en el departamento con el cuerpo de su esposa. La Fiscalía indaga si esta demora pudo haber facilitado la fuga de su madre o si existe algún grado de responsabilidad por omisión.
Inicialmente, el caso fue investigado como homicidio doloso; sin embargo, tras la presión social y la evidencia de violencia de género, las autoridades reclasificaron el delito como feminicidio. Entre las pruebas clave se encuentran grabaciones obtenidas de una cámara de vigilancia instalada para el bebé de la pareja, de apenas ocho meses, que habrían registrado el ataque.
El esposo ha argumentado que retrasó la denuncia para grabar videos con instrucciones sobre el cuidado de su hijo ante una posible detención, versión que ha sido cuestionada por familiares de la víctima.
Mientras las investigaciones avanzan, el caso ha generado indignación pública y mantiene el debate sobre la violencia de género, la responsabilidad por omisión y las dinámicas familiares que podrían influir en este tipo de tragedias.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Vida
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 15 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias