UNA GRAN cantidad de mexicanos residentes legales en Estados Unidos que en su momento cumplieron con todo lo de la ley del vecino país, se han abstenido en los últimos años de cruzar a México, al menos por esta frontera, no porque —como ellos dicen— tengan alguna irregularidad en su situación migratoria, sino por lo que llaman “revisiones profundas” de parte de las autoridades migratorias estadounidenses.
HAY QUIENES afirman —pero no nos consta— que en muchos casos las autoridades de aduana los someten a rigurosos interrogatorios y en ocasiones ante cualquier situación, por mínima que sea, les advierten que podrían cancelarse sus visas.
ASÍ LAS cosas, mejor, cuentan, no se arriesgan; saben que están legales, pero no saben si esa legalidad se les respete.
ESA SITUACIÓN se ha reflejado en la disminución significativa de visitantes mexicanos residentes en Estados Unidos a nuestro país, insistimos, especialmente en nuestra frontera.
NO QUIEREN arriesgarle, aunque dicen que están seguros de que no están arriesgando nada, pero temen al criterio que apliquen los guardias fronterizos del vecino del norte…
PARECE que fue ayer —como la canción de don Armando Manzanero— que apenas estábamos celebrando la primavera después de las fiestonas de diciembre pasado y de enero y febrero.
PERO PUES NO, ahora estamos listos para recibir a julio y entrar casi de inmediato a la canícula, la temporada más caliente del año que no sólo nos llevará a sudar por el intenso calor, sino también por las elevadas facturas de consumo de energía eléctrica que inevitablemente llegarán debido al uso, al máximo y obligado, de los aparatos de aire.
LO CIERTO es que el año se ha ido rápidamente, entre una serie de situaciones que estamos viendo en el país que a todos nos afectan, que muchos no comprenden, pero que a a todos nos pegan especialmente en un rubro; cuando sentimos los golpes en el bolsillo, en el poder adquisitivo que cada vez se debilita ante los constantes aumentos de precios.
SE HA VISTO una serie de retrocesos en la democracia, dicen algunos y avances, dicen otros, andanada tras andanada de escándalos de corrupción que alcanzan al gobierno y muchos más, el incremento de víctimas por la inseguridad que ha llegado al terrible punto de que lo vemos como normal y un nivel de divisionismo terrible entre los mexicanos, al grado que parecemos estar tan descabezados como las gallinas de rancho.
MUCHOS no entendemos quizá la profundidad de la problemática, pero eso sí, sentimos, vivimos y enfrentamos diariamente el hecho de que en el refrigerador cada vez hay menos alimentos de qué disponer, por esa inflación que no se acepta, pero que existe…
LAS AUTORIDADES municipales de Tránsito continúan actuando con sus operativos para infraccionar a quienes no utilizan el cinturón de seguridad y aplicando los operativos antialcohol, que entendemos están más que bien, pero siguen muriendo motociclistas en accidentes que parecen no tener un punto ya no de fin, sino cuando menos de reducción.
¿CUÁL ES LA estrategia a seguir para tratar de disminuir la trágica estadística?
PUEDE ser cualquiera, menos de que se están atendiendo las causas…
CUESTIÓN seguramente de analizar detenidamente lo que está sucediendo e ir a la raíz del asunto….
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