La anorgasmia es un padecimiento en las mujeres que es erróneamente llamado frigidez. En realidad la frigidez alude a una rancia tradición médica de orden patriarcal, que básicamente responsabiliza a las mujeres por no sentir placer, aplicando culpa e incluso un demérito en su condición “de mujer”, como si fuese una obligación sentir placer con determinada persona o en ciertas situaciones. Al igual que la noción de histeria, la frigidez es un término obsoleto. Si un médico o médica le dice a usted que es frígida, cambie de consultorio.
Se piensa que es una situación de una disfunción del cuerpo, fisiológica, pero en realidad la anorgasmia se relaciona con el estímulo sexual efectivo, es decir, ¿qué erotiza a una mujer?
Al tener el estímulo, entonces se desencadenan las fases del orgasmo, que precisamente inician con la excitación, luego hay un momento que se llama meseta, que es cuando una mujer se lubrica vía las glándulas de Bartolino y, si persiste el estímulo, arribará a la fase del clímax, luego al orgasmo y finalmente un periodo llamado refractario.
Es ahí en donde una mujer puede recuperarse del orgasmo, es decir su cuerpo empieza a relajarse y a sentir el regusto del placer, o si persiste el estímulo y el cuerpo femenino responde, se puede pasar de la fase refractaria a la del clímax y luego al orgasmo. Por eso las mujeres podemos tener todos los orgasmos que deseemos, si sabemos concentrarnos en producirlos y en la respuesta sexual humana de nuestro cuerpo, que es natural y saludable.
Hace rato en una consulta por el WhatsApp, una mujer y lectora, me comentaba que ella tenía dificultad para experimentar orgasmos que ella produjese sola o con una pareja sexual, y que además no lubricaba. Se preguntaba si estaría enferma por no sentir. Pero cuando tiene fantasías o sueños, suele tener orgasmos saludables que ella ya sabe detectar. Entonces su anorgasmia es situacional, porque ya ha tenido en otras circunstancias, pero en el afán de conseguirlos, no lo logra.
En ciertas taxonomías, la anorgasmia se clasifica en primaria, secundaria, absoluta, relativa y situacional, que ya mencioné. Este ordenamiento señala a quienes han tenido orgasmos en situaciones específicas, o que se experimentaron y luego ya no, que ya no se tienen de plano, o que sólo suceden en ciertas condiciones o circunstancias. Por ejemplo, no todos los orgasmos son coitales vaginales, o no necesariamente el sexo anal le parece malo a una mujer y puede ser su fuente de orgasmos e incluso y, como en el caso de nuestra lectora, se manifiesta el cúlmine de su placer cuando sueña o tiene fantasías. Por eso sabe que puede experimentar el placer sexual máximo.
¿Qué es conveniente en un caso de anorgasmia situacional? Primero, el fortalecimiento del piso pélvico con ejercicios de Kegel, que radica en sostener y soltar los músculos de la zona púbico coccígea. También procurar el autoplacer consciente, con los elementos de ayuda necesarios como el lubricante a base de agua o aceites de su predilección, siempre y cuando no vayan a tener un coito con condón, porque el aceite arruina el material de los métodos de barrera.
Los orgasmos son nuestra responsabilidad y como en el caso de nuestra amiga y lectora, es saludable y benéfico preocuparnos por ello. La anorgasmia y situaciones como el vaginismo, por ejemplo, se pueden tratar en terapia sexológica o bien, con un conocimiento adecuado del funcionamiento de nuestros órganos sexuales pélvicos externos.
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