Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Muere el ‘Monstruo de Atizapán’ en prisión de Edomex SCJN pone límites a la pirotecnia por caso de una niña que sufría pánico, ansiedad y dolor por las detonaciones Bloquean avenidas y autopista en Matamoros y Reynosa; lanzan ponchallantas para frenar autoridades Estudiante bromista estará 10 días en Centro Juvenil en Eagle Pass Precio del dólar hoy 29 de octubre 2026

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Nos agarran a jitomatazos

Por Darío Celis

Hace 1 año

El jitomate mexicano fue convertido en rehén de una guerra comercial que parece no tener reglas ni límites.

Con la imposición de un arancel de 17.09% por parte del Gobierno de Donald Trump, se consuma un nuevo golpe a la economía mexicana, particularmente a los pequeños productores y consumidores de ambos lados de la frontera.

Este arancel forma parte de una escalada de medidas proteccionistas que incluyen tarifas de 30% a múltiples importaciones mexicanas, de 50% al acero, aluminio y cobre, y hasta un impuesto de 1% a las remesas, que representa una pérdida de más de 640 millones de dólares anuales.

Todo esto bajo el pretexto de proteger la industria estadunidense, pero en realidad, es una estrategia para recuperar hegemonía a costa de sus socios comerciales.

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) ha documentado cómo esta situación ya está afectando el bolsillo de los mexicanos.

La canasta básica alimentaria subió 0.68% en sólo un mes, con notables aumentos en productos esenciales como el huevo, la leche y la tortilla.

En estados como Veracruz, San Luis Potosí y Chiapas, el encarecimiento ha sido aún más severo. Y esto es sólo el principio.

El jitomate, que debería ser símbolo de cooperación y comercio justo, se convierte ahora en una víctima más de una política exterior errática y oportunista.

No importa que el producto mexicano sea de mejor calidad y precio que el de Florida; lo que importa es quién tiene el poder de imponer condiciones.

Lo más preocupante es que esta nueva dinámica comercial, basada en la incertidumbre y la improvisación, deja atrás los principios del T-MEC y cualquier noción de estabilidad económica.

Como bien ha señalado el presidente de la Anpec, Cuauhtémoc Rivera, “la incertidumbre es el arancel más caro del mundo”.

Y en este nuevo orden, México ha dejado de ser socio para convertirse en blanco para los jitomatazos.

Ante este panorama, urge replantear nuestra estrategia. No podemos seguir dependiendo de un vecino que cambia las reglas del juego cada mañana.

El jitomate no debería ser un campo de batalla. Pero si lo es, que sea también el símbolo de una resistencia digna, de una economía que no se rinde y de un país que exige respeto.

 

OTRO QUE DIO la voz de alerta a las repercusiones de la posible imposición de aranceles al jitomate mexicano, fue el Grupo de Consultores de Mercados Agrícolas, pues considera que esto podría poner en riesgo más de 200 mil  empleos en México. Estados como Sinaloa, San Luis Potosí, Michoacán y Baja California serían los más afectados. La medida impactaría tanto a productores mexicanos como a consumidores estadunidenses, al elevar precios y reducir la oferta.

 

A PARTIR DEL 1 de agosto, México enfrentará un aumento en los aranceles de productos no cubiertos por el T-MEC, pasando de 25 a 30%. Banamex estima que esto elevará el arancel promedio para México de 11.9 a 13.7 por ciento. Aunque las exenciones del tratado seguirían vigentes, el banco dirigido por Manuel Romo considera que los sectores fuera de su alcance podrían verse afectados. El arancel global promedio subiría a 15%, mientras que el efectivamente pagado por México pasaría de 4.3 a 5 por ciento. Las próximas semanas serán clave para posibles negociaciones.

 

LA DEUDA DE Pemex con proveedores estadunidenses supera los 1.8 mil millones de dólares, según el Consejo de Fuerza Laboral y Tecnología Energética (EWTC). Esta organización, presidida por Tim Tarpley y que representa a más de 250 empresas, solicitó la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver los pagos pendientes. El adeudo incluye servicios prestados desde 2024 y trabajos no facturados en 2025. La situación podría afectar la continuidad operativa y la inversión en el sector energético. El plan que Sheinbaum presentará para Pemex será clave para restaurar la confianza de los proveedores.

 

ENTRE ENERO Y mayo, el Gobierno federal ejerció 97 mil 483 millones de pesos en inversión financiera, superando en 6 mil 133 millones lo programado, según Hacienda. De ese total, 93.7% fue destinado por la Secretaría de Energía al apoyo patrimonial de Pemex. Este gasto representó 65.7% del presupuesto anual aprobado para el rubro. Aunque hubo un sobrejercicio, fue menor al de años anteriores: 6.7% frente a 137% en 2024 y 135% en 2023. El dato refleja un mayor control, aunque persiste la concentración del gasto en el sector energético.

 

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 9 horas

Circo en Reforma

Hace 9 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 9 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta