Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Se ha convertido el CBTis 34 en un centro de escándalos La gente pide ayuda, los políticos van por fotos… Nuevos esposos El torzón Un añito de Annya

Zócalo

|

Arte

|

Información

< Arte

| El cubano es el escritor más relevante de la isla actualmente.

Arte

Observa Leonardo Padura su Habana en Morir en la Arena; ublica su ‘novela más triste’ hasta ahora

  Por EFE

Publicado el sábado, 13 de septiembre del 2025 a las 04:01


Vuelve el escritor cubano con un título que explora la decadencia de la Perla del Caribe

Ciudad de México.- Dice Leonardo Padura, Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2015, que en la Cuba de hoy rige el “sálvese quien pueda”, una paradoja para un sistema que decía basarse en el bien común y que el escritor cubano explora en Morir en la Arena (Tusquets), una novela que define como “la crónica de un derrumbe”.

Es la novela más triste que he escrito. Quería hablar del destino final de mi generación, gente que trabajó, se sacrificó, sufrió prohibiciones y limitaciones (…) y ahora se encuentran con que son más pobres que nunca”.

Padura  (La Habana, 1955) hace suyo el axioma de que “la miseria crea miserables”, y puntualiza que, en los últimos tiempos, ha habido en Cuba un incremento de los robos y la violencia y una creciente desigualdad, a raíz de la introducción de pequeños negocios privados, con “grandes bolsones de pobreza y destellos de riqueza”.

La posibilidad de esos pequeños negocios va muy bien en un país donde falta todo”, opina, pero el problema son los precios: “Un cartón de huevos vale 3 mil pesos, cuando una jubilación como la de los personajes de la novela anda por los 2 mil”.

Los protagonistas son Rodolfo, recién jubilado, y su excuñada Nora, que no están en una situación tan extrema gracias a que tienen una condición que Padura considera muy importante en Cuba: “Tienen Fe, es decir un familiar en el extranjero que les envía ‘donaciones’”.

El motor dramático de la novela, basada en una historia real cercana al autor -un parricidio-, es la inminente salida de la cárcel de Geni, el hermano de Rodolfo, aquejado de una enfermedad incurable y que quiere regresar a la casa familiar, lo que reaviva miedos y secretos del pasado.

Padura vuelve a mostrar en esta novela las dotes para el manejo del suspense, sin olvidar lo que considera su “responsabilidad” como escritor, contar lo que ve alrededor.

En Cuba es imposible alienarte de la realidad, la realidad no es que te toque a la puerta, es que la abre y entra en tu casa, en forma de apagón o de que no hay el medicamento que necesitas porque eres hipertenso”.

Por eso, y aunque “nunca puedes decir nunca”, el autor de la saga policíaca de Mario Conde y de novelas como El Hombre que Amaba a los Perros (2009) y Como Polvo en el Viento (2020), no se ve abandonando Cuba, donde se siente profundamente arraigado en lo cultural, y sigue viviendo en el mismo barrio y la misma casa donde nació.

Cree que la literatura “es un reservorio de la memoria” y que es importante rescatarla, frente a quienes intentan manipular o imponer el olvido, algo que sucede en Cuba, afirma, pero también en los Estados Unidos de Trump y que es “intrínseco al ejercicio del poder”. Y aunque insiste en que no es político ni economista, siente la necesidad de cambios “muy profundos” en Cuba, económicos y políticos.

 

Creación cultural en Cuba

En la novela, Padura alude también a la persecución que han sufrido escritores e intelectuales en el país, especialmente a finales de los 70, cuando se impuso la “parametración”, es decir, que se exigían unos parámetros para poder representar a la cultura cubana, y la muerte de autores como José Lezama Lima y Virgilio Piñera sirvió para “aprender la lección”.

A partir de los 90, recuerda Padura, con la crisis del llamado periodo especial, ese control férreo empieza a resquebrajarse, coincidiendo con el arranque de su carrera como escritor independiente y la concesión, en 1996, del Premio Gijón de Novela por Máscaras, en España.

Un premio que, no sólo, le “salvó” económicamente, sino que le abrió las puertas de la editorial Tusquets, donde ha publicado toda su obra desde entonces, y que le permite disfrutar de “una enorme libertad” sin tener que pasar por ningún filtro institucional cubano.

Eso sí, muchas de sus novelas no se han publicado en Cuba. «Siempre me dicen que no se publican porque no hay papel, ya ni siquiera pregunto», reconoce. Pero también en el terreno de la lectura los cubanos tienen sus estrategias de supervivencia.

«La novela salió a las librerías el día 27 de agosto, pues el día 29 ya había una copia PDF pirata circulando y la gente en Cuba está leyendo la novela», cuenta. Pues más allá de la tristeza que retrata en ‘Morir en la arena’, Padura también cree que hay en los cubanos un «espíritu invencible».

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Arte

Hace 23 horas

Eduardo Matos Moctezuma ha ‘bajado’ al Mictlán y regresado; escribe su propio obituario

Hace 1 dia

Artistas coahuilenses exploran la experiencia del cuerpo femenino en nueva muestra de RUMA

Hace 1 dia

Invita OMSA a su segundo concierto de la temporada “Latidos del alma”

Hace 1 dia

Netflix prepara serie sobre la turbia vida de Frida Kahlo y Diego Rivera

Hace 1 dia

Abre la 16 UANLeer de nuevo sus libros; inicia Feria Universitaria

Hace 1 dia

Desmiente Inbal haber autorizado la exportación definitiva de patrimonio

Hace 1 dia

Dicen adiós al poeta ‘Pávido Návido’; escribió literatura infantil y juvenil

Hace 1 dia

Fallece Pérez Montfort, el historiador de lo cotidiano

Hace 2 dias

Proyectarán cortos de otro mundo en la Muestra Intergaláctica 2026; iniciará festival de cine mañana

Hace 2 dias

Desea Sec abrir diálogo con el gremio del teatro; invita a mesa de trabajo

Hace 2 dias

Le darán a la OFDC un sonido irlandés

Hace 2 dias

Critican profesionales falta de acción de la SC; alzan voz por colección Gelman