Nacional

Publicado el sábado, 28 de octubre del 2023 a las 09:42
Ciudad de México.- Cuando el Huracán “Otis” había golpeado Acapulco con rachas de viento superiores a los 300 kilómetros por hora y había causado los daños más severos de las últimas décadas en el puerto, el gabinete de seguridad del Gobierno federal se encontraba en la Ciudad de México.
Los integrantes del gabinete federal de seguridad sesionaron por la mañana del miércoles 25 de octubre en Palacio Nacional, y luego se encaminaron por tierra a Guerrero para atender la emergencia generada por “Otis”.
El Presidente López Obrador ofreció su conferencia de prensa y hasta las 10:16 horas salió de Palacio Nacional a bordo de una Suburban, vehículo que utiliza para sus giras fuera de la capital del País.
Sus colaboradores, como la directora de Protección Civil, Laura Velázquez; el General Luis Cresencio Sandoval, titular de la Sedena; y el Secretario de Comunicaciones, Jorge Nuño, apenas iban en camino por tierra.
“ Está totalmente cerrado, no hay manera de pasar, Presidente, sólo que sea con maquinaria”, le dijo una funcionaria al Presidente López Obrador, cuando viajaba en una camioneta rumbo a Acapulco. De semblante serio, el Mandatario escuchaba a sus colaboradores, como el General Sandoval, quien le actualizaba ahí parado los daños provocados por el ciclón.
La escena ocurrió a la altura del kilómetro 320 de la Autopista del Sol, en Tierra Colorada, Guerrero. Ahí, López Obrador, arriba de su camioneta, recibió los primeros reportes de daños carreteros.
De semblante serio, ataviado con una chamarra, el Mandatario escuchaba los datos de las Secretarías de Marina, Defensa Nacional e Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
“ Mis compañeros están ahí, yo me regresé a informar, todavía no sabemos del kilómetro 361 al 366, 368, la magnitud del deslave”, agregó la funcionaria ante los titulares de la Sedena, Luis Cresencio Sandoval, y de la Marina, José Rafael Ojeda.
López Obrador comenzó a dar instrucciones a los mandos de las Fuerzas Armadas: “vas tú, con ella, hasta donde está el deslave… ellos traen maquinaria para abrir, pero pueden ir a explorar”, ordenó.
La funcionaria nuevamente intervino: “En el sentido hacia México, es donde vamos a empezar a liberar; el sentido hacia Acapulco está totalmente cerrado”.
-¿Cuánto trabajo les falta, calculan, para un sentido?, le cuestionó AMLO.
“ “Pues sí, para un sentido, mínimo un día”.
Los integrantes del gabinete optaron trasladar al Mandatario por la carretera federal Chilpancingo-Acapulco, pero al intentar cruzar un río crecido sobre la carretera, del cual ya le habían advertido, el vehículo militar en que viajaba se atascó en un lodazal. Varios militares intentaron desatascar el vehículo tipo Jeep.
López Obrador bajó del vehículo y optó por internarse en un tramo de maleza para cruzar y luego caminó sobre la carretera. Avanzó sobre la vía acompañado de funcionarios como la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez.
Horas antes, la Secretaría de Infraestructura había informado sobre el desbordamiento del Río Papagayo en el kilómetro 71+100 de la carretera libre de peaje.
Finalmente, el Mandatario arribó a Acapulco, donde le actualizaron sobre los daños y regresó a la Ciudad de México, donde al día siguiente describió la sorpresiva velocidad que tomó el huracán y la fuerza con la que golpeó el puerto. Dijo que durante su traslado advirtió la dimensión de los daños y describió que los vientos fueron tan fuertes que arrancaron grandes árboles y no dejaron en pie ni un solo poste de luz.
“ Muy impactante. Fue muy fuerte, mucho, mucho, muy fuerte el impacto”, expresó.
En la conferencia del jueves 26 de octubre, la titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Rosa Icela Rodríguez, sostuvo que los modelos de pronósticos internacionales nunca previeron que el huracán evolucionara como lo hizo y, mucho menos, que pudiera afectar al puerto de Acapulco.
“ “Lo que ocurrió el martes 24 fue algo atípico y un escenario poco probable, se rompió el récord histórico de intensificación en México, que era de 24 horas con el huracán Patricia en 2015”, señaló.
“ En Acapulco, como todos saben, lo más común han sido huracanes categoría 1, el Paulin de 1967, que tuvo esta intensidad, pero con lluvias más fuertes, que en su momento generaron inundaciones; el más potente registrado en Guerrero y Michoacán fue el Madeline con categoría 4 en 1976; Otis generó cientos de destrozos”.
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