Coronavirus

Publicado el martes, 18 de enero del 2022 a las 09:27
Ciudad de México.- Por lo menos 19 personas del área de Ortopedia en el Hospital General Balbuena se han contagiado de Covid-19 mientras esperan internados por una cirugía.
“Están esperando ser operados”, explicó una enfermera que prefirió el anonimato, “hay unos que ya llevan un mes, otros llevan un mes y medio, otros llevan dos meses, otros como cuatro meses, ya llevan mucho tiempo ahí esperando material”.
La falta de material para osteosíntesis, como clavos, placas o prótesis de cadera, alargan el internamiento.
Antes, aseguró el personal médico, los familiares podían comprarlos por su cuenta, sin embargo, un cambio en las políticas del nosocomio hace que deban aguardar a que el propio Gobierno de la Ciudad los abastezca.
“Ya no se puede pedir el material a los pacientes, el problema es que el Gobierno tampoco se los está comprando y hay pacientes que duran aquí hasta cuatro meses esperando a que les compren el material, obviamente, todo eso conlleva a que los pacientes se estacionen en el hospital y que ellos mismos o los familiares, se nos infecten”, agregó la trabajadora médica.
Actualmente hay aproximadamente 15 hospitalizados en espera de material. El caso de mayor demora en espera de una operación fue de tres meses.
“Por poco que cueste el material, cuesta 15, 20, 30 mil pesos”, agregó una enfermera identificada como Mar, “si no tenemos paracetamol, imagínate si nos van a comprar ese material”.
La mayor cantidad de contagios han sido durante el actual repunte por Ómicron.
El tercer piso del hospital fue habilitado para aislar a los positivos a Covid-19, explicó Mar. El mayor problema son los pacientes que ingresan por Urgencias sin síntomas, pero que ya eran positivos.
“Obviamente se está haciendo separación de contagiados y no contagiados, pero están llegando y llegan contagiados”, lamentó.
Los positivos para personas en espera de quirófano agregan complejidad en el manejo de pacientes.
Enfermeras y doctoras de otros hospitales de Sedesa y del IMSS explicaron que los contagios entre el personal siguen en aumento y la carga de trabajo y saturación causan situaciones como la espera de un día en promedio en salas de urgencias para ser atendidos por coronavirus o cualquier otro padecimiento y ser sometidos a pruebas.
“En urgencias están todos revueltos, pueden pasar hasta 24 horas para saber que son positivos, si salen en ese momento se aíslan a área de choque y de ahí hasta que los pasen a otro piso”, dijo una enfermera.
A los que estuvieron en contacto no se les realiza un seguimiento oficial, pues hay casos en que sólo acudieron un día y luego se van a sus viviendas y pasan cuatro o cinco días después de convivir con un positivo y saber si se contagiaron.
“Es ahí donde se perdería el seguimiento ya que en urgencias cuando son de dolor se van a casa y si hablamos de una cirugía y es ambulatoria tampoco habría un seguimiento”, concluyó una doctora.
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