Ayer fue la “media inauguración” de la obra Agua Saludable para La Laguna, con la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador al ejido San Jacinto, de Lerdo. Claro que el Presidente no se ensució los zapatos para llegar porque se fue en helicóptero para no toparse con los ejidatarios que quisieron protestar afuera, pero fueron alejados por el Ejército. En San Jacinto se encuentra la planta potabilizadora que habrá de surtir (no ahora, sino quién sabe cuándo) a nueve municipios de la Comarca. Como se sabe, la obra está a medias porque no están terminadas las conexiones con los sistemas municipales, de manera que sólo entregará un chorrito a un puñado de colonias de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo. El Presidente vino porque había prometido que ASL quedaría para diciembre de 2023, pero la Comisión Nacional del Agua le quedó mal, pues su cronograma marca septiembre de 2024 para terminar. López Obrador no se la quiso pasar al jefazo de la Conagua, Germán Martínez, y en su discurso dijo que regresaría en marzo a inaugurar todo el paquete. Dicen las hormigas que Germán sólo pelaba los ojos ante la instrucción presidencial porque sabe que las redes de distribución no están terminadas y si la planta potabilizadora empieza a surtir, van a meter el agua del río Nazas a tuberías llenas de agujeros y se va a desperdiciar la mitad.
La visita fue la primera vez que Manolo Jiménez Salinas se encontró con López Obrador en calidad de Gobernador, pero en sus declaraciones fue terso pues ahorita no se va a meter en pleitos con el Presidente cuando tiene encima la oleada de migrantes en el estado. Pero López Obrador no fue tan terso y en su discurso les lanzó dardos a los gobiernos de Coahuila y Durango, diciendo que, a diferencia de Nuevo León con el acueducto de El Cuchillo, aquí los gobernadores no le ayudaron. Seguramente Manolo la dejó pasar porque a final de cuentas él no era Gobernador cuando se hizo la obra. Pero Esteban Villegas, de Durango, sí debió sentir el puyazo, sobre todo porque en su discurso le lanzó tantos elogios al Presidente que hasta parecía militante de Morena.
Coahuila estuvo en la primera camada de estados donde Morena definió sus fórmulas para el Senado, y no fue novedad que Luis Fernando Salazar haya encabezado las preferencias entre los hombres por encima de Reyes Flores y José Ángel Pérez, pero la sorpresa fue que Cecilia Guadiana quedó en la posición de las mujeres. Sorpresivo porque esto significa que la exdelegada del Gobierno federal en el estado, Claudia Garza, no pudo capitalizar la operación de los programas sociales para elevar su nivel de conocimiento, o bien que hubo una negociación en favor de Cecilia, quien apenas comenzaba una carrera política fuera de la sombra de su padre, el senador Armando Guadiana. Las hormigas dicen que Luis Fernando va en primer lugar de la fórmula, lo que le garantiza llegar al Senado aún quedando en segundo lugar frente al bloque opositor, y regresar al escaño que calentó entre 2012 y 2018, cuando era panista.
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