Negocios
Por
Mónica Ceballos
Publicado el viernes, 24 de septiembre del 2010 a las 14:00
Saltillo, Coah.- Yolanda Garza García es investigadora, doctora de la Facultad de Ciencias Químicas de la UAdeC y encargada del departamento de Biotecnología, una ciencia cuyo nombre ha sonado mucho últimamente, no así el verdadero sentido de su existencia. De entrada habría que aclarar que no se trata de una ciencia “nueva” o de moda, sino que desde hace más de dos décadas tiene aplicación práctica y por ello se realiza investigación en la facultad de la máxima casa de estudios de Coahuila.
El nombre podrá sonar rimbombante y quizá su definición también: “es un área de la tecnología que puede ser definida como una actividad multidisciplinaria que permite el estudio integral y la manipulación y aplicación de sistemas biológicos en diferentes áreas de la economía nacional”.
Por “sistemas biológicos” se entienden células vegetales, animales, microorganismos o partes de ellos mismos. En palabras llanas, digamos que se trata de la utilización de los mencionados sistemas para generar sustancias aprovechables o renovadas a partir de desechos, se podría decir que es la base del “reciclaje” puro, pero no de envases o materiales elaborados, sino de organismos vivos, microscópicos, los cuales se encargan de reducir las sustancias dañinas o contaminantes que causan alteraciones o problemas de salud cuando están en exposición a la gente.
Su uso práctico es muy conocido, pero poco difundido, y ese es el principal problema de que no puedan aprovecharse los recursos al máximo. En la vida diaria, el resultado de la biotecnología está presente, por ejemplo, en el proceso de elaboración de una cerveza, de un antibiótico o en la de diversos productos como cremas y champús, en cuyos procesos se utilizaron enzimas.
“La mayoría de las biotecnologías que se emplean en México se adquieren en el extranjero, pero si no se desarrolla investigación aquí, siempre seremos dependientes, si nos enfrentáramos a un fenómeno de bloqueo económico, no podríamos hacer nada, si se invierte en la investigación tendríamos nuestra propia tecnología, de hecho, hay ya investigaciones que se hacen en el país que son más eficientes, con mucho mejores resultados que en el extranjero, la cuestión es que no se difunde este trabajo en México ni en español, sino en el extranjero y en inglés”, señala la doctora Garza.
Y es que, según Yolanda Garza, los ganadores en una era pospetróleo son los que tendrán tecnologías alternativas bien desarrolladas, los países en desarrollo que no aprovechen todos los residuos que generaren y no desarrollen tecnologías serán los que sigan rezagados, y en México y en Coahuila hay capacidad y gente que puede ser de los primeros.
¿Cómo le sirve esto a la industria? En este aspecto, la biotecnología se encarga de apoyar en el área de bioingeniería y fermentaciones, biología molecular, biotecnología agrícola, alimentaria, ambiental, marina, minera, médica, farmacéutica, veterinaria y vegetal, lo cual significa que tiene aplicaciones en salud, alimentos, medio ambiente, industria, etcétera.
En México en particular, las áreas más desarrolladas son las de ambiental, agrícola, médica y farmacéutica, la pecuaria e industrial.
En el área agrícola se puede contribuir a la producción más eficiente de alimentos, al fortalecimiento de la fertilidad del suelo, al desarrollo de bioinsecticidas, entre otras cosas.
En la UAdeC trabaja un equipo de 11 doctores investigadores bajo tres líneas de investigación: biotecnología alimentaria, de enzimas y microbiología molecular.
Su aplicación se da en el área ambiental, en donde se aplican diversos tratamientos de aguas residuales por medio de un tratamiento biológico en el cual se busca transformar las sustancias en otras menos tóxicas por medio de microorganismos, tratándose así de una solución integral, “la planta de aguas residuales que tiene el municipio, por ejemplo, utiliza un tratamiento físico químico que funciona a veces, pero lo que hace es cambiar el contaminante de lugar, no reciclarlo, no es una solución integral”, señala Garza García.
En la Facultad de Ciencias Químicas se tiene también un programa de producción de energía alternativa o de biocombustibles, incluyendo biodiesel, etano celulósico y celdas de combustible microbianas que pueden generar energía eléctrica.
“Trabajamos en proteasas, lipasas, enzimas celulolíticas que son capaces de cortar la celulosa y pueden degradar los residuos de la industria hasta obtener glucosa que, fermentada por una bacteria, genera etanol, un biocombustible, un procedimiento factible y promisorio”, afirma.
“Las proteasas tienen aplicación en la industria de los detergentes y en el área médica, las lipasas producen biodiesel y también se estudian los microorganismos que se recolectan en diversas áreas del estado, incluyendo el valle de Cuatro Ciénegas, que ha despertado interés desde hace tiempo por las formas de vida y supervivencia que ahí prevalecen, pero nosotros lo hemos hecho desde toda la vida desde el punto de vista de biotecnología, de aplicar esos microorganismos o algunos de ellos en algún proceso biotecnológico y regresar esos conocimientos o esa tecnología que se genera para el bienestar de la gente de la región”, señala.
Si se habla de la industria automotriz incluso, el uso de la biotecnología puede estar presente en el reciclaje de las aguas residuales independientemente de los contaminantes que contenga, con procedimientos amigables con el medio ambiente y eficientes en todos los sentidos.
La doctora Yolanda Garza considera que posiblemente de entrada la utilización de la biotecnología en diversos procesos de la industria no sea lo más económico que existe, pero lo que sí se logra con el tiempo es tener un proceso más sustentable y económico a la larga.
Actualmente se pugna por formar un área de servicio a la industria en la que se puedan ofrecer servicios como capacitación de operarios para el manejo de plantas de tratamiento, monitorear la efectividad de un proceso biotecnológico para saber qué tan eficiente está siendo o desarrollar determinados microorganismos para producir enzimas.
‘¿Quieres que te dé un norte?’ En dicha red lo que se busca es la integración de los países mencionados por medio del intercambio de programas y profesores de tal forma que las áreas que no se trabajan en esa facultad, puedan complementarse con la participación de maestros y alumnos de los lugares participantes.
“Lo que sí quiero dejar bien en claro es que en nuestro estado hay gente con mucho conocimiento, muy capaz, la universidad tiene investigadores muy buenos que también están en el Sistema Nacional de Investigadores, si ese es el punto de referencia, y constantemente se está formando gente que puede ayudar en el progreso de la región”, puntualiza, “nadie mejor que la gente de aquí para desarrollar los recursos regionales”.
El trabajo en equipo en biotecnología es fundamental para lograr resultados, en ella pueden intervenir profesionales de la química, bioquímicos, ingenieros, matemáticos, físicos, biólogos, médicos, entre otros.
Socialmente comprometida Señala además que la investigación siempre debe tener un sentido social, “que llegue a la gente, no sólo que pueda resolver alguna problemática, sino que se generen innovaciones de procesos ya establecidos”.
Como docente uno de sus objetivos es que los estudiantes, especialmente los de posgrado, tengan bien claro cuál es su función en la sociedad y que tengan un compromiso con ella, “para regresarle algo de lo que les ha dado, porque no toda la gente tiene las mismas oportunidades para estudiar”.
Haciendo alarde de su honestidad y solidaridad como las cualidades que le permiten hacer mejor su trabajo, la doctora Yolanda señala que de las reformas que requiere el país, obviamente la educativa es la más importante “porque un pueblo educado tiene bienestar, optimiza el uso de todo: de la energía, del medio ambiente, de los alimentos”, finaliza.
Entendiendo que constantemente la producción a nivel mundial debe buscar sistemas que sean amigables con el medio ambiente para no terminar con el planeta, las diversas áreas de la industria deben ser capaces de tener procesos menos contaminantes y más eficientes.
La especialista considera que en Coahuila existen investigadores 100% capacitados para desarrollar tratamientos a la altura de cualquier lugar del país y del mundo. No por nada, considera que la Facultad de Ciencias Químicas y su área de Biotecnología se encuentran entre las 10 primeras de México y forman parte de una red iberoamericana de estudio e investigación, integrada por instituciones de Argentina, Cuba, Colombia, España y Portugal, habiendo sido seleccionados por la Secretaría de Educación Pública como el único programa de doctorado representante de México.
“De manera particular me sentiría muy satisfecha si cualquiera de las investigaciones que nosotros hemos realizado aquí incrementa el nivel de vida de alguna colonia en Saltillo. Las investigaciones, si no se logran concretar en la vida diaria y práctica, es como si no las hubieras hecho, claro que se genera conocimiento, pero debe estar asociado al desarrollo y bienestar económico”, afirma Garza García.
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