Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Afirman alumnos que programa “El Valor de Educar” frena la deserción universitaria Video viral: pipa arrastra un auto en plena avenida de Monterrey Los asesinos seriales más conocidos de México Volcadura e incendio de tráiler deja dos muertos y dos heridos en en la autopista Naucalpan-Toluca Despliegan 450 militares y dos helicópteros artillados en Matamoros y la frontera de Tamaulipas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Nacional

Pedir prestado para Pemex

Por Jorge Castañeda

Hace 6 años

López Obrador insiste en que no quiere endeudar al país y seguramente ese es su deseo más profundo. Sin embargo, lo está teniendo que hacer por varios motivos y hoy ya vemos algunos indicios de ello. Lo que pasa es que todo esto resulta un poco más complicado de lo que parece.

Como se sabe, a principios de esta semana, México salió a los mercados internacionales para obtener en tres préstamos de 6 mil millones de dólares a una tasa ligeramente superior a la que se obtuvo en enero. A principio de año pagábamos 3.1% de interés anual; ahora a cinco años tuvimos que pagar 4.125 por ciento. Es más caro, aunque sigue siendo dinero relativamente accesible.

El problema es que ese dinero no va a destinarse para ayudar a la gente que perdió su empleo o a las pequeñas o medianas empresas que están a punto de quebrar, o incluso para proteger el empleo en las grandes empresas. Todo indica que ese dinero va a ir a Pemex.

En realidad, lo que hizo el Gobierno esta vez, y lo ha venido haciendo desde hace unos años, a diferencia de lo que sucedía a finales de los años 70 y principios de los 80, es salir al mercado a conseguir dinero para Pemex, porque Pemex o bien no puede salir, o bien tendría que pagar un precio exorbitante. Este dinero en realidad va a servir para financiar la exención fiscal que se le otorgó a Pemex y para dinero adicional que seguramente se le va a inyectar durante el año.

Si Pemex hubiera salido solo al mercado hoy de altos rendimientos, o bien hubiera tenido que pagar una tasa impagable, o bien sencillamente no hubiera encontrado compradores de su papel. El bono perpetuo de Pemex de 6.125% está hoy a .64 centavos por dólar.

Conforme vaya prolongándose la caída del precio del petróleo, la demanda de crudo y de gasolinas en el mundo, y los demás problemas financieros de la empresa, el papel de Pemex va a valer cada vez menos. Lo que esto significa en realidad es que los rendimientos de un papel de Pemex son tremendamente elevados, y nadie quiere prestar en esas condiciones.

¿Tiene sentido que México se endeude para financiar a Pemex? Tal vez sí, pero sería deseable, que se dijera tal cual que eso es lo que se está haciendo, y sería deseable que se discutiera esta opción frente a otras posibilidades de endeudamiento y de destino para los recursos obtenidos en los mercados internacionales.

Seguir insistiendo que no va a haber deuda cuando sí la hay, y canalizar lo que se obtenga por ese mecanismo a Pemex, cuando hay otras opciones, y seguir rechazando la posibilidad de inversión privada, nacional o extranjera en la extracción de crudo en México, es absurdo. Mejor decir las cosas como son.

Más sobre esta sección Más en Nacional

Hace 19 horas

Circo en Reforma

Hace 19 horas

El negocio detrás de los altares

Hace 19 horas

La ‘santa’ solución de la Presidenta