Saltillo.-Como a buena parte de los proveedores de la cadena automotriz, la falta de chips también ha impactado a la empresa saltillense Bordarte, que ha implementado estrategias para mantener la actividad y a sus empleados.
Pedro Quintanilla de la Garza, vicepresidente del Consejo de Administración, reconoció que “cuando no es una es otra… El año pasado estuvo muy rudo con la pandemia… tuvimos que establecer algunas estrategias con la pandemia, para no perder nuestra fuerza laboral diversificando con productos de seguridad e higiene, aunque realmente no fue negocio”.
Agregó que cuando se superó esta etapa, empezó un buen año, pero la falta de semiconductores impactó ya también.
Una de las plantas estuvo parada al 100% durante mes y medio, mientras que el resto estuvo trabajando de forma parcial, gracias a que en sus líneas se integran diferentes clientes y productos.
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No nos salvamos… sabemos que todavía se esperan nuevos paros técnicos de las armadoras… Chrysler para la planta de minivan, la de Cherokee, GM todavía tiene patios llenos de vehículos… lo peor del caso, es que el sector automotor para los proveedores de chips, representa muy poco mercado en comparación con celulares y equipos… están tratando de abrir nuevas plantas, pero creo que todavía falta un tiempo para equilibrarse”, dijo Quintanilla.Pedro Quintanilla, directivo de la firma Bordarte.
Bordarte es una empresa familiar que inició operaciones en 1993. Actualmente, entre sus divisiones de marketing, corte y costura, así como la automotriz, cuenta con 230 empleados.
Recientemente se dio a conocer, que se encuentra en proceso de inversión de unos 50 millones de dólares con el fin de instalar una planta para la producción de tableros para Tesla.