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Publicado el domingo, 7 de diciembre del 2008 a las 16:00
Piedras Negras, Coah. – El frío matinal de 5 grados centígrados no importó, pues lo que movió los corazones de los niños y adolescentes integrantes del grupo de catecismo, del coro y de los danzantes del Santuario de Guadalupe fue la fe para participar en la magna peregrinación que se realizó ayer venerando a la “Virgen Morena”.
Pequeños hasta de tres años de edad, como Jesús Alfredo Martínez Valenzuela bailaban en la peregrinación, que congregó a más de mil personas que veneraron a la Virgen con sus rezos, con sus cantos y con sus danzas.
La pequeña Ana Patricia, de cinco años de edad, iba muy bien tapadita para evitar enfermarse ante las inclemencias del tiempo. La magna peregrinación pasó por diferentes arterias, donde la gente se paraba a verlos, a rezar, pero también a admirar la fe de los pequeños, que sin cansancio bailaban para la virgencita.
La pequeñita Verónica, de tan sólo tres años de edad, iba acompañada de su papá y orgullosa portaba una paloma blanca, símbolo de paz. A su llegada al Santuario, fueron recibidos por el párroco José Guadalupe Valdez, quien daba su bendición a los peregrinos que llegaban algo cansados, pero con muchos ánimos todavía de expresar su amor por la Virgen.
En esta ocasión no hubo homilía, como se presenta en las demás peregrinaciones, ya que el padre precisó que por haber muchos niños darían sólo una hora santa, en la que prepararían a los infantes para la Navidad.
Pero ya cuando los minutos pasaban y el sol comenzaba a hacerse presente en las calles del centro de la ciudad, el calor comenzó a sentirse y más con la energía que desbordaban los pequeños.
Los peregrinos entonces exclamaban algunos vivas para la Virgen de Guadalupe, pero también en sus oraciones pedían por los necesitados, haciendo énfasis en los migrantes y en los enfermos.
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