El peso mexicano pasó de ser un simple y devaluado peso a ser el “súper peso”, pues se ha consolidado abajo de 19 unidades por dólar en el mercado interbancario.
Esto se debe, según lo explica Lain Jaimes, analista económico en Signum Research a lo siguiente: “la sorpresiva fortaleza del peso en las primeras jornadas del año se atribuye a un debilitamiento generalizado del dólar, el cual responde a la expectativa de observar una dinámica inflacionaria que empieza a ceder, y ello alimenta la expectativa de que el Sistema de la Reserva Federal podría reducir el ritmo de apretamiento monetario y, si la inflación lo permite hacia delante, también podría instrumentar una tasa terminal menor a la estimada”, sea cual sea la causa, tener una moneda fortalecida siempre es fuente de optimismo para la economía.
Sin embargo, el peso bajó al inicio de semana y el 17 de enero, frente al fortalecimiento global de los billetes verdes, sigue esa tendencia al cotizar en alrededor de 18.8017 pesos por dólar, teniendo una pérdida de 0.16% o 0.0301 centavos, lo que económicamente significa un retroceso en nuestra moneda en lo que va de estos 18 días del 2023, pero aún con esto nuestra moneda nacional está mejor que nunca y esto desde su mejor nivel que presentó durante 2019.
Pero ¿cuáles son las ventajas para los mexicanos de tener una súper moneda? Para empezar que nuestro peso esté fuerte significa un ambiente positivo sobre las cotizaciones de los bonos a largo plazo del país ya que teniendo una divisa fuerte nos da la certeza para la operación positiva de los mercados, además hay un efecto importante sobre las tasas de interés internas, el costo del dinero disminuye y para las grandes empresas estas son excelentes noticias ya que unas cuantas milésimas en las tasas de interés significan grandes cantidades de ahorro para estas y también para los gobiernos, además se abaratan los costos para los importadores mexicanos entre otras tantas ventajas siempre significativas y positivas para los mexicanos.
Y si hay ventajas pues también hay desventajas, ya que un peso fuerte es muy mala noticia para los exportadores mexicanos, ya que reciben menos recursos por sus dólares, el efecto de las tasas de interés solamente se refleja en los mercados interbancarios y la fortaleza del peso reduce los ingresos de los beneficiarios de las remesas al ser cambiadas a un tipo de cambio menor.
Es así como el peso se ha convertido en una de las monedas favoritas, ya que es la tercera divisa más operada entre países emergentes, este y otros factores permiten que México pueda entrar fácil y ampliamente y a menores costos en los mercados globales, de acuerdo con Alejandro Padilla en un análisis elaborado por Banorte Estrategia.
Dar seguimiento a este tema y a los acontecimientos financieros que ocurren en nuestra región y en México es una de las actividades que se realizan en esta gran comunidad financiera que formamos el IMEF Capítulo Coahuila Sureste.
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