Coahuila
Hace 2 años
Ahí, entorno donde , hace muchos años, fue el popular mercado llamado La Marqueta, amalgamó por gran tiempo un pequeño barrio de “gente de bien”. Seguramente los más populares del conglomerado fueron los hermanos Dávila Tamez, aguerridos y simpáticos individuos, conocidos como “Las Cebollas”.
Fueron siete hermanos: Gilberto, Héctor, Gonzalo, Jesús, Martha, Mario, Oralia y Francisco Javier que vivieron por muchos años en la casa marcada con el número 398 de la calle Aldama, frente a la Penitenciaria del Estado. Junto a ellos, otros personajes como Trijio Rodríguez, descendiente de indios kikapú, zapatero remendón y quiropráctico de gran prestigio. En la esquina de General Cepeda y Aldama, funcionaba la tienda de abarrotes Mi Despacho, propiedad de Luis Rivera. Al oriente de esta tienda, la familia Camacho, donde destacó el locutor y abogado Julio Camacho, hermano de Óscar y Enrique, quienes sobresalieron como vendedores de especies. Había en la barriada una chica muy linda de nombre Lupitina, cuya belleza era comparada con la de la actriz Elsa Aguirre. Eran hermanos de Lupitina, Olivia, Teresa, Fredeslinda, Yolanda y Angélica.
Algo de historia
El predio del antiguo La Marqueta fue comprado por misioneros bautistas para construir una escuela privada para niñas, llamado Instituto Madero. El colegio operó en el mismo lugar de 1884 a 1932, y cambiaría de nombre por el de Colegio Saltillense.
Por los años 60 del siglo 20, el edificio fue demolido y los terrenos que ocupaba fueron vendidos a particulares. La parte de enfrente se convirtió en plaza pública, la cual conservó el nombre de Plaza Instituto Madero.
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