Cuando esta columna aparezca este lunes 7 de junio del 2021, México será otro en muchos sentidos. Pase lo que pase, en estos poemas que he escrito a través de los años de mis sueños patrióticos, se compendia lo que deseo de corazón para todo México y para todos mis hermanos mexicanos.
¿Quién es la patria?
¿Quién es la patria? la patria no es solo un río, una montaña, no es un idioma, una cultura, solo una raza.
La patria es una idea, un corazón, un alma, la patria es amalgama que se piensa, que se siente que se ama.
La patria es unidad, es justicia, es belleza, es bondad, es libertad, es todo esto junto hecho realidad.
La patria eres tú, soy yo, la patria somos todos nosotros, los que podamos vernos a los ojos, sonreír y abrazarnos simple y llanamente como hermanos.
La Patria es saber que no estamos solos, ni desamparados ¡Pues somos todos mexicanos!
Yo quiero ser mexicano
Yo quiero ser mexicano, mexicano de verdad, y le pregunto a mi patria, ¿qué le puedo dar que no le hayan dado ya?
Mi sangre, mi mente, mi vida, mis ilusiones, mis sueños, mi alegría, si fuera necesario todo esto lo daría.
Pero ya muchos murieron y ofrendaron todo lo que tenían, para darnos lo que ahora es México, hasta llegar a este día.
Yo quiero ser mexicano, mexicano de verdad, y me pregunto… ¿qué es lo que a mí me toca conservar?
Un Himno, un escudo, una bandera, una nacionalidad… yo creo que México en parte es eso, pero también es mucho más.
México es más que colores, que sonidos, que sabores, más que solo una identidad.
México es el dolor hecho furor, la derrota convertida en aliciente, la oscuridad en llama ardiente, la soledad en heroísmo, la adversidad en patriotismo.
México no se raja, México no se acaba, el corazón de México es como el nopal, como el maguey, es fibroso, duro y espinoso, pero también tierno y jugoso.
México es poesía, es historia, cultura, fiesta, comida, México es arte, música, toros, gallos, charrería.
México es tierra bravía.
México es selva, desierto, montañas, valles, ríos, mares y lagunas.
México es todo esto, pero también es mucho más, porque para mí, México no está solo en un mapa, yo me lo encuentro en las venas, lo llevo dentro del alma.
México es Independencia, Reforma y Revolución, México es Hidalgo, Allende, Juárez, Madero, Zapata y Villa.
éxico es nobleza, pundonor, pasión, resistencia, solidaridad, franqueza.
México es todo esto, pero también hay algo más que no debería de estar.
En el México de hoy hay llanto, hay temor, hay tinieblas, confusión, hay egoísmo, hay desunión.
Yo quiero ser mexicano, mexicano de verdad, de esos que no se rajan, a los que la patria no se les acaba, y le pregunté a mi patria qué le puedo dar que en este momento le pueda
faltar, y ella me contesto:
Me estorban quejas, lágrimas y lamentos, me sirven soluciones, valores y fundamentos, dame tu amor y tu afecto, dame tus brazos y tus manos, dame tu corazón y tu intelecto, dame tu perdón y tu arrepentimiento, dámelo todo hasta quedarte exhausto.
Pero no me lo des a mí, dáselo a todos esos que están a tu lado, dáselo a ellos, dáselo porque son tus hermanos, dáselo porque todos ellos, ¡también son mexicanos!
Somos como hermanos
Todos los aquí reunidos somos hermanos, pues nuestros deseos están entrelazados, queremos un México a la altura de sus héroes, de su historia, de sus luchas, que comprenda la diversidad de sus sangres, de sus lenguas, sus culturas.
Una patria bondadosa, que como madre amorosa pueda abrigar, proteger y amar a todos sus hijos por igual.
Queremos que, en el norte, en el sur, en el este y el oeste, todos los mexicanos, como sucede aquí, nos reconozcamos como verdaderos hermanos.
Y que todos juntos construyamos una nación donde impere la verdad, la justicia y la equidad, un país, donde hasta el más humilde pueda ser feliz.
Lo que muchos soñamos hace algunos años, no se está llevando a cabo, y no podemos descansar, pues hay quienes, por intereses mezquinos, lo quieren despedazar; hay que seguir luchando, y mantener siempre, la mira muy en alto, ¡hasta conseguir el mejor México para todos los Mexicanos!
Profecía asertiva
Porque llegarán los tiempos en que al padre de la patria, debamos auxiliar los hijos de la fe.
Predicar veredas rectas de bondad, para como hermanos todos juntos caminar.
Con hechos, con palabras, oración, meditación, imágenes de mente y también de corazón.
Tiempos difíciles se acercan, de fricción sin intención, de lucha abierta sin razón.
Los hijos de la Patria sufren con dolor, pues suelo seco y desolado los deja sin sustento al por mayor.
Solución es la unión de todos los colores, unión de todas las visiones, de todas las misiones bajo el mismo sol.
Que la luz del nuevo día descubra las traiciones, elimine egoísmos y vanas ambiciones.
Decepción es conocer que en política puede haber, hombres ofuscados, disfrazados en la
oscuridad, que se rigen por soberbia, e inclusive por maldad.
Palabras sabias y de aliento al oído del pueblo, entonces hay que referir, para que el
poder venga del firme suelo, y no del aire, que lo que busca es servirse y no servir.
Convencer a los hijos bienamados, con actos de cordura, de templanza y de valor, pero también con mezclada sintonía, de sinfonía entre la paz y entre el amor.
Las águilas que vuelan necesitan ampliar los horizontes, ampliar las metas y las mentes, ampliar los corazones.
Que quepa en todo el pueblo la luz de inspiración, la sana diversión y el instinto de superación.
Que se abran los entendimientos, que se abran los razonamientos, que se busquen las verdades, que se reúnan voluntades.
Que la luz del cielo aclare de nuestro México su suelo, que el orgullo nacional surja de nuevo, para liberar a nuestra patria del atraso, la ignorancia y la debilidad, para que en los ojos de sus niños brille libremente la felicidad, que brinda el ánimo de la esperanza, del trabajo, y de la cordialidad.
Y entonces todos juntos levantemos el espíritu de nuestra nacionalidad.
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