Saltillo

Publicado el lunes, 5 de enero del 2026 a las 20:17
Saltillo, Coah.- En medio del ruido del tráfico y la tensión que se apoderó del cruce de Venustiano Carranza y Luis Donaldo Colosio, un acto de humanidad marcó la diferencia entre la vida y la muerte.
La protagonista fue Wendy Rodríguez, elemento de la Policía Municipal de Saltillo, quien decidió dejar atrás el uniforme para convertirse, por un momento, en una simple ciudadana dispuesta a salvar una vida.
La tarde de este lunes, un joven de 24 años identificado como Ángel Jair, originario de Villa Juárez, Nuevo León, intentó quitarse la vida al subir al barandal de seguridad de un puente y amenazar con arrojarse al vacío.

Horas antes, el mismo hombre ya había generado alarma al intentar lanzarse desde el distribuidor vial El Sarape, logrando escapar cuando las patrullas se aproximaban.
El drama se intensificó cuando, ya en Carranza y Colosio, el joven comenzó a arrojarse al paso de los vehículos, y al notar la presencia policial, subió al puente donde se colocó en una posición de alto riesgo.
Ángel Jair, padre de un niño pequeño, relató a los oficiales que recientemente se separó de su pareja y viajó a Saltillo sin contar con una red de apoyo, situación que, aunada a su consumo de cristal y a episodios de alucinaciones, lo llevaron a atentar contra su propia vida.

Los oficiales Alberto Zamora y Wendy Rodríguez, asignados al sector norte y a bordo de la unidad C1810, iniciaron el protocolo para intentar convencerlo de desistir, sin embargo, el joven se negó rotundamente a dialogar con personal uniformado.
Wendy tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la historia: se despojó de su camisola policial y, rompiendo cualquier barrera de autoridad, se presentó ante él como una ciudadana más.
Con ese gesto, Wendy logró generar la confianza que el joven necesitaba, incluso detuvo un vehículo particular para acercarse y, en un momento crítico, consiguió ponerlo a salvo, alejándolo del barandal y entregándolo nuevamente a resguardo de las autoridades.

La escena, presenciada por automovilistas y transeúntes, se convirtió en un poderoso recordatorio de que, a veces, la empatía puede ser más fuerte que cualquier protocolo.
Tras ser asegurado, Ángel Jair fue trasladado a la Unidad de Integración Familiar, donde recibió atención psicológica y contención emocional, para posteriormente ser canalizado al CESAME, en espera de que un familiar acuda en su apoyo.
El acto de Wendy Rodríguez no solo evitó una tragedia; también dejó un mensaje profundo: detrás del uniforme hay personas capaces de arriesgarlo todo, incluso su investidura, para recordar que salvar una vida siempre vale la pena.
Notas Relacionadas
Hace 3 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 15 horas
Hace 17 horas
Hace 17 horas
Hace 18 horas
Hace 20 horas
Hace 21 horas
Hace 1 dia
Hace 1 dia