Nacional
Por
Grupo Zócalo
Publicado el lunes, 3 de noviembre del 2025 a las 14:52
Ciudad de México.- Carlos Manzo, alcalde de Uruapan asesinado el 1 de noviembre, fue comparado con Nayib Bukele por su discurso de mano dura contra el crimen, su independencia política y su rechazo a pactar con grupos delincuenciales.
Michoacan.-El alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, fue asesinado la noche del 1 de noviembre durante el Festival de las Velas, en el centro de la ciudad.
Según la Fiscalía de Michoacán, un joven de entre 17 y 19 años, armado con una pistola 9 milímetros, se acercó al edil al concluir el evento y le disparó en al menos siete ocasiones. Manzo fue trasladado a un hospital, donde falleció minutos después, mientras que el atacante fue abatido por elementos de seguridad.
El Fiscal Carlos Torres Piña confirmó que el agresor dio positivo a metanfetaminas y mariguana, y que el arma había sido usada en dos crímenes previos. La información fue compartida durante una conferencia junto al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, según reportó Reforma.
El apodo de “el Bukele mexicano”
Desde que asumió la alcaldía, Carlos Manzo se ganó el sobrenombre de “el Bukele mexicano” por su discurso firme contra la delincuencia y su estilo de gobierno autónomo.
De acuerdo con El Financiero, Manzo impulsó una estrategia de seguridad basada en la “tolerancia cero” hacia los criminales armados, y llegó a declarar públicamente:
Delincuente que se tope que ande armado y que se resista… hay que abatirlo”.
La frase, citada también por N+, fue el punto de partida para que medios nacionales comenzaran a compararlo con el presidente salvadoreño Nayib Bukele, conocido por su política de mano dura contra las pandillas.
Independencia política y discurso anticorrupción
Otra razón por la que se le asoció con Bukele fue su distancia con los partidos tradicionales. Según Crónica, Manzo llegó a la presidencia municipal como candidato independiente, sin apoyo de Morena ni de la oposición. En sus declaraciones públicas, reiteraba que no pactaría con grupos delictivos y que su gobierno buscaría “ordenar la casa” sin depender de intereses políticos.
Esta postura le permitió ganarse popularidad entre ciudadanos cansados de la violencia y la corrupción, pero también generó tensiones con algunos sectores políticos y económicos de la región.
Una política de seguridad visible y directa
Durante su gestión, Manzo promovió operativos municipales con presencia mediática, en los que aparecía usando chaleco antibalas o supervisando detenciones.
El Financiero e Infobae coincidieron en que esta exposición pública formaba parte de su estrategia para mostrar autoridad y enviar un mensaje a los grupos criminales. De hecho, Infobae México señaló que el alcalde insistía en que su prioridad era recuperar la confianza ciudadana y garantizar la seguridad sin concesiones.
“ No soy el Bukele mexicano”, llegó a decir en una entrevista citada por Milenio, aunque admitió que entendía por qué la gente hacía esa comparación.
Un legado marcado por el riesgo
Carlos Manzo había denunciado amenazas constantes desde que inició su administración. Pese a contar con protección federal, fue atacado en uno de los eventos más concurridos de su municipio.
El crimen provocó indignación social y una serie de protestas en Michoacán bajo la consigna “¡Carlos no murió, el gobierno lo mató!”, mientras las autoridades continúan investigando los motivos y autores intelectuales.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 16 horas
Hace 16 horas