Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Advierte Ernesto Zedillo en España que México dejó de ser una democracia y camina hacia una autocracia electoral Impulsa Memo Ruiz campaña de reforestación con la siembra de mil árboles en Piedras Negras Autos terminan arrastrados al mar en San José del Cabo tras crecida de arroyos por lluvias torrenciales Refuerzan cateos en empresas de paquetería; decomisan principalmente marihuana y cristal “Difícil determinar impacto” en elección por caso Taddei, dice presidenta del INE Coahuila

Zócalo

|

Internacional

|

Información

< Internacional

Internacional

¿Por qué paramos y decimos ‘mmm’ o ‘eeh’ al hablar?

  Por Agencias

Publicado el miércoles, 16 de mayo del 2018 a las 15:16


Es necesario que la neurociencia haga estudios sistemáticos del lenguaje

ABC.es | España.- A veces estamos hablando y quedamos fuera de juego durante un instante, porque tenemos que buscar las palabras adecuadas o sencillamente pensar. Pero en vez de quedarnos callados solemos hacer algún ruido como “mmm” o “eeh” (nunca otro, como “aah”), para ralentizar la conversación pero no detenerla. Parece que estos sonidos hacen una función similar a la del clásico reloj de arena de Windows: indican que necesitamos nuestro tiempo, pero que estamos en ello.

Una investigación publicada en “Proceedings of the National Academy of Sciences” ha averiguado que estos sonidos son más frecuentes en el habla cuando van delante un nombre, y más raros cuando les sigue un verbo. Científicos de la Universidad de Zúrich y de Ámsterdam han rastreado estas pausas del discurso en varias lenguas, con el fin de averiguar cómo trabaja el cerebro durante el habla. Creen que esta ralentización está relacionada con dificultades a la hora de decir nombres, porque son palabras que suelen aportar nueva información.

“Descubrimos que en una diversa colección de lenguas hay una clara tendencia a la ralentización delante de nombres”, explican en el estudio los autores, Frank Seifart y Balthasar Bickel, investigadores en las universidades de Ámsterdam y Zúrich, respectivamente. “La razón es que los nombres son más difíciles de planificar porque normalmente solo se usan cuando representan nueva información”, explican. Si no, son reemplazados por pronombres o sencillamente omitidos.

Ambos investigadores analizaron miles de grabaciones de conversaciones espontáneas en diversas poblaciones de todo el mundo, incluyendo charlas en inglés y holandés, y también a personas procedentes del Amazonas, Siberia, el Himalaya y el desierto del Kalahari.

Allí buscaron los efectos de la ralentización antes de ciertos nombres, como la palabra “amigo”, y de verbos, como “venir”. Midieron la velocidad de articulación de sonidos y apuntaron si las personas que hablaban hacían sonidos para indicar pausas. Así captaron que la ralentización es más frecuente antes de los nombres que de los verbos.

El reto de los nombres

El motivo está, según han sugerido, en que si se usa el nombre es porque suele aportar nueva información. De hecho, cuando no hace referencia a algo nuevo, puede ser sustituido por un pronombre, y a veces hasta omitido, como se ve en estos ejemplos: “Mi amigo volvió. Él (mi amigo) se sentó”. O, incluso: “Mi amigo volvió y se sentó”. Sin embargo, los verbos no pueden ser omitidos, normalmente.

Este descubrimiento subraya, según los autores, varias cosas fundamentales: en primer lugar que es necesario que la neurociencia haga estudios sistemáticos del lenguaje en un entorno natural y con datos mucho más masivos. En segundo lugar, consideran que el inglés no debe ser una referencia tan importante, porque ellos han constatado que tiene un comportamiento excepcional y, por tanto, no representativo, en comparación con los otros idiomas estudiados.

Además, han explicado que este ralentizamiento asociado con los nombres puede tener su reflejo en el lenguaje y la gramática: por ejemplo, consideran que esto lleva a que sea más difícil que los nombres se contraigan con las palabras que les preceden, como a veces pasa con los verbos. En alemán, recuerdan, es mucho más común que los prefijos acompañen a verbos que a los nombres.

Los investigadores también se han preguntado cómo afectan las nuevas tecnologías al lenguaje humano si, por ejemplo, las pausas naturales delante de los nombres ya no son necesarias al chatear o escribir mensajes de Whastapp.

Notas Relacionadas

Más sobre esta sección Más en Internacional

Hace 4 horas

Francia refuerza su seguridad ante otro sábado de manifestaciones de alto riesgo

Hace 5 horas

El costo de vida enfurece a los estadounidenses en las legislativas

Hace 5 horas

Miles de estudiantes y trabajadores protestan en Italia bajo un fuerte despliegue de seguridad

Hace 5 horas

Christa Pike habla tras sobrevivir a una ejecución fallida en EU: ‘El dolor no es solo físico’

Hace 6 horas

Redadas y malestar económico alimentan descontento latino y abren vía a demócratas en Texas

Hace 6 horas

Levanta Consulado de EU en Matamoros orden de confinamiento tras jornada violenta

Hace 6 horas

Tragedia militar en Bosnia: Mueren 4 militares tras desplome de helicóptero de la UE

Hace 6 horas

Texas acusa a agente de ICE por atropellar al mexicano Miguel Parra durante un operativo

Hace 6 horas

Condenan en Estados Unidos a ciudadano chino por lavado de dinero y apoyo al CJNG

Hace 7 horas

‘Trump nos traicionó’: votantes latinos de Arizona se distancian del presidente

Hace 8 horas

Mexicano sigue desaparecido tras choque de trenes en España; su familia ya viaja a buscarlo

Hace 8 horas

Investigan estancia del expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein en castillo de la familia real