Madrid.- El domingo por la noche en Yeda, Xabi Alonso hablaba del futuro. El Real Madrid acababa de perder contra el Barcelona en la final de la Supercopa de España, quedándose sin el primer trofeo de la temporada, y su entrenador estaba deseando pasar la página.
“Tenemos que seguir adelante, cuanto antes“, dijo Xabi Alonso a la televisión española. “Es la menos importante de las competiciones que jugamos. Ahora tenemos que mirar hacia adelante, recuperar a los jugadores y nuestra moral, y seguir adelante”.
El Real Madrid sigue adelante, pero sin Xabi Alonso. Menos de un día después de la derrota por 3-2 ante el Barcelona, el club anunció su marcha. Un breve comunicado señalaba: “De mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso, se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo“.
Solo 233 días después de su nombramiento, Xabi Alonso, leyenda del Madrid como jugador y uno de los entrenadores jóvenes mejor valorados del futbol mundial, se marchaba. Álvaro Arbeloa, excompañero y entrenador del Castilla, fue confirmado como su sucesor.
El momento de la salida, que según fuentes cercanas fue un despido y no un acuerdo mutuo, fue una sorpresa, aunque las dudas internas llevaban meses creciendo, incluso desde la presidencia de Florentino Pérez, según fuentes consultadas por ESPN.
No fue solo la derrota en la Supercopa, ni las eliminaciones en Champions League, ni la derrota en casa ante el Celta, ni la goleada en el derbi ante el Atlético, ni siquiera solo la reacción pública de Vinícius Júnior en el Clásico, aunque este episodio se considera un punto de inflexión.
Desde el verano pasado, surgieron dudas dentro del club y la plantilla sobre la gestión de Alonso, que se intensificaron con el empeoramiento de resultados, el deterioro de relaciones con jugadores clave y la sensación de falta de apoyo interno.
La situación fue considerada insostenible y se acordó su salida, dando inicio al análisis de su etapa.
Un comienzo incierto
La llegada de Alonso no fue impulsada por Florentino Pérez, sino por José Ángel Sánchez, director general del club. Aunque Pérez aceptó su nombramiento, nunca existió una conexión sólida entre ambos, algo que resultó fatal para su proyecto.
El nombramiento se confirmó el 25 de mayo de 2025, pero Alonso no quería asumir antes del Mundial de Clubes, algo que generó su primer descontento público.
Durante el torneo en Estados Unidos, surgieron fricciones con Vinícius Júnior, dañando gravemente la relación entrenador-jugador. También hubo desacuerdos en la planificación de la plantilla, especialmente por la no llegada de un mediocampista como Martín Zubimendi, petición expresa del técnico.
Punto de inflexión en el Clásico
El punto más alto fue la victoria 2-1 ante el Barcelona en octubre, pero quedó opacado por la furiosa reacción de Vinícius al ser sustituido, en un Bernabéu abarrotado. El jugador se disculpó con todos excepto con su entrenador, lo que evidenció la tensión interna.
Otros jugadores percibieron debilidad en Alonso, que no recibió el respaldo institucional necesario.
Caída en picada
Llegó una racha de malos resultados, agravada por una crisis de lesiones, incluyendo la ausencia de Kylian Mbappé. Se cuestionó la decisión de apartar a Antonio Pintus, quien regresó al club un día después del despido de Alonso.
Aunque Alonso intentó adaptarse, flexibilizando normas y mejorando su relación con la plantilla, el rendimiento no mejoró de forma sostenida.
Pese a sobrevivir hasta Navidad, la Supercopa marcó el final. Aunque se decía que había ganado tiempo, en realidad solo fueron unas horas.
Adiós
Alonso se marcha decepcionado: por el rendimiento de jugadores clave, por la falta de libertad para imponer sus ideas y por su propia gestión. Le preocupaban la alimentación, las filtraciones del vestuario y la resistencia de una minoría influyente, entre ellos Vinícius Júnior, Jude Bellingham y Federico Valverde.
El silencio de Vinícius y Bellingham en redes sociales tras su salida fue significativo. A nivel directivo, las principales preocupaciones fueron la gestión de Vinícius, las lesiones y el bajo nivel de juego prolongado.
🚨 Xabi Alonso’s authority completely undermined by Kylian Mbappé last night. 👀
He wanted the team to form a guard of honour for Barcelona, Mbappé refused and the players listened to Mbappé. 🤯
He had no choice but to leave after that. 👋 pic.twitter.com/HXdHTLxAN7
— Transfer News Live (@DeadlineDayLive) January 12, 2026
Finalmente, el club concluyó que no era posible continuar. Según fuentes, Alonso solo cobrará un año de los tres firmados.
“No salió como nos hubiera gustado”, escribió Alonso. “Entrenar al Real Madrid ha sido un honor y una responsabilidad. Me marcho con respeto, gratitud y orgullo“.





















