Espero que se encuentren con total salud, en compañía de sus seres más amados, que Dios y su providencia lleguen a sus hogares.
Pues el tema de hoy pareciera que es aislado, o que pasa de vez en cuando, y resulta que te sucede en tu casa, en tu trabajo realizando tu planeación del día, sin agua va (sin avisar), caminando por la calle tranquilamente.
En ocasiones, después de vivir situaciones que nos pueden marcar profundamente, incluso para toda la vida, sentimos en un inicio, obviamente, miedo, ansiedad o desconexión de nosotros mismos. Estas emociones son naturales y esperadas después de vivir una situación, un acto traumático; esto es parte del proceso de ir adaptándote nuevamente a la vida normal.
¿Qué sucede con tu cuerpo después del post trauma?
Bueno, depende del tipo de agresión a la que se fue sometido o sometida, el grado, etcétera. Hay muchas variantes, pero generalmente, hablando de un post trauma, puede afectar nuestra mente, cuerpo y emociones. Podemos notar cambios en nuestra energía, dificultad para concentrarnos o reacciones intensas ante recuerdos o situaciones similares.
Qué nos puede ayudar:
Si no puedes por economía pagar un terapeuta, hay centros de salud, o bien, empezar a escribir tus pensamientos para irlos procesando uno a uno. El vaciar lo que se lleva en la mente a un papel ayuda a la organización, después que vamos leyendo despacio.
De hecho, puede haber lagunas mentales de lo sucedido; es muy común con un ataque violento. La mente, para protegerse del dolor y el miedo, se va, es decir, se protege de alguna manera y no recuerda o no quiere recordar por la propia naturaleza del trauma; después vienen los recuerdos uno a uno. A veces es difícil recordar, depende del tipo de agresión del que se fue objeto.
Sanar no significa olvidar lo ocurrido, sino aprender a convivir con la experiencia, reconstruyendo tu paz interior paso a paso; cada pequeño avance es un acto de valentía. Reconócete, abrázate, ámate, que un hecho no te define, no nos define.
Las redes familiares son muy importantes; es un refugio amoroso indispensable, o los grandes amigos o amigas, si no se quiere involucrar a la familia por el tema que sea.
Algo sumamente importante, y que recomiendo, es denunciar; es un derecho. Ir a las instancias debidas, fiscalía, al empoderamiento de la mujer, ir con un abogado en la materia. Por lo general, cuando son hechos traumáticos de violencia es difícil de por sí demandar, y más aún pensar en una mediación, pero hay casos que, ya avanzados, el juez o bien la víctima puede solicitarlo. Los abogados penales, obviamente, tienen todo el conocimiento de este tema.
Sobre estos hechos post trauma, hay mucha información que dar, que en la siguiente les comentaré, pues hay información que no se nos da en los trabajos o en los propios centros de salud: qué debe uno hacer cuando hay un riesgo de trabajo, por ejemplo. Recuerden que información es poder y el conocimiento nos hace libres.
Les mando un abrazo muy fuerte y recuerden que si han sido víctimas de algún evento que les dejó un post trauma, vayan a consulta, vayan a terapia, para poder ir sanando poco a poco, depende del evento traumático, como les comentaba. Pero no lo dejen, porque se puede hacer algo más grave, como llegar a la depresión y a la ansiedad crónica. Y esta enfermedad ya sabemos que puede llegar hasta la muerte en grados severos y no atendidos.
Bendiciones y Diosito por delante, que hayan pasado un feliz 14 de febrero todos.
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