El coordinador del PAN en el Congreso local, Gerardo Aguado Gómez, marcó línea sobre Venezuela y dejó mal parado a Morena. Defender al régimen de Nicolás Maduro —sostuvo— no tiene nada de neutralidad diplomática; eso se llama complicidad. No entró en debates ideológicos ni en simpatías partidistas: habló de hechos documentados, represión política, hambre, hiperinflación, migración forzada y procesos electorales desconocidos.
Aguado fue al fondo del asunto. Durante años, el lopezobradorismo optó por el silencio o la justificación frente a gobiernos afines, pese a las condenas internacionales. Por eso —remató— resulta preocupante que Morena y el expresidente López Obrador asumieran una narrativa defensiva ante un régimen autoritario ampliamente señalado en el mundo. Sin matices. Señalamiento directo.
En Morena dolió más el destino del dictador venezolano Nicolás Maduro que las tragedias diarias en México: la violencia criminal y la impunidad que no cede. Ahí están Antonio Attolini Murra, Cintia Cuevas y Diego del Bosque Villarreal, dirigente estatal del partido guinda, más atentos a un autócrata extranjero que a la sangre que corre en Michoacán, Tamaulipas, Sinaloa o Veracruz, estados gobernados por su propio partido. En redes alzaron la voz por Maduro, pero guardaron silencio ante los muertos por trenes descarrilados, las obras mal hechas, los niños sin medicinas y la violencia ligada al crimen. Cuando se tambalea una dictadura, gritan; cuando se derrumban sus proyectos, callan.
Para que no digan que se fueron de vacaciones y dejaron colgada la transmisión, en Radio Torreón enviaron un comunicado para aclarar que salieron del aire en este inicio de año por causas de fuerza mayor. Les cortaron la energía eléctrica, o se las suspendieron; no queda claro si por falta de pago o por cuestiones técnicas. El caso es que les bajaron el switch.
Las redes no perdonan y no faltó quien advirtiera al director de la emisora, Luis Guillermo Hernández, sobre un eventual boicot de quien lo antecedió.
Duda fastidiosa…
En La Familia Feliz, la de “Robán”, ya se quitaron el antifaz de las fiestas de año nuevo… ¿y las mañas?-
Más sobre esta sección Más en Opinión