Durante la última semana, la divisa estadounidense acumuló una caída de 0,82%, mientras que en comparación anual presenta un retroceso de 9,07%.
En días recientes, el comportamiento del tipo de cambio ha mantenido una tendencia descendente. Además, la volatilidad actual se encuentra en 5,53%, por debajo del promedio de referencia de 7,67%, lo que apunta a un escenario de mayor estabilidad en el mercado cambiario.
Por otra parte, el informe de inflación al productor en Estados Unidos mostró un aumento mensual de 1,4%, duplicando el dato previo de 0,7% y superando la expectativa de 0,5%. Con ello, alcanzó su nivel más alto desde marzo de 2022, reforzando las previsiones de que la Federal Reserve mantendrá la atención sobre la evolución de los precios ante la persistente incertidumbre geopolítica.
A pesar de ello, el dólar, medido a través del índice DXY, continúa fortaleciéndose y alcanzó un máximo no visto desde el 30 de abril, al tocar los 98,59 puntos, mientras siguen sin avances las negociaciones de paz en Middle East y los inversionistas permanecen atentos a los indicadores económicos de Estados Unidos.
En el ámbito nacional, el par USD/MXN se mantiene operando dentro de un rango limitado y con baja volatilidad. Además, la calificadora S&P Global ratificó la nota crediticia de Mexico en BBB, considerada grado de inversión, aunque modificó la perspectiva a negativa debido al lento avance en la consolidación fiscal y a las débiles expectativas de crecimiento económico.