Es por muchos conocido aquel chiste de un candidato a la Alcaldía de un pueblo, el cual en un mitin de campaña, con la frescura que caracteriza a los políticos, prometió construir un puente en el río, en franco desconocimiento de lo que en dicho poblado había y carecía. Entonces, los asistentes al mitin político le empezaron a gritar: “pero si aquí no tenemos río caramba…”. A lo que el político, sin siquiera pensarlo, pero lleno de emoción y verborrea extraordinarias respondió: “pues también un río les voy a construir”.
Por si no se enteró, en esta ciudad de Saltillo, el pasado domingo en punto de las 17:30 horas, los seis candidatos para la Alcaldía de Saltillo participaron en lo que se suponía debía ser el primer formal debate para discutir las propuestas de su campaña política, organizado por el Instituto Electoral de Coahuila (IEC).
Más allá de lo equivocado del formato del debate aprobado por los integrantes del Consejo General del IEC, por el que sólo se les permitió una intervención inicial, una por tema y una final a cada participante, lo que evidentemente no permitía la discusión ni confrontación de ideas, que es la única finalidad de un debate, lo más lamentable fueron las absurdas propuestas que se permitieron algunas de las candidatas participantes.
Así pues, en dicho evento Javier Díaz González, por la coalición PRI-PRD y Unidad Democrática de Coahuila; Amal Lizette Esper Serur por el PAN; Diana Isabel Hernández Aguilar por el PT; Mitchel Emmanuel Márquez de Luna, por Movimiento Ciudadano; Judith Alejandra Salazar Mejorado, por Morena, y Elisa Catalina Villalobos Hernández, por el PVEM, intentaron presentar propuestas que debían tocar temas como: Seguridad Pública, Tránsito y Justicia; Desarrollo Social y Bienestar; Gobierno, Participación Ciudadana, Servicios Públicos y Concesionados; Medio Ambiente, Agua y Planeación Urbana Sustentable, y Desarrollo Económico, Empleo y Atención al Campo, lo que sólo algunos lograron.
Por desgracia, en este debate en la ciudad capital de Coahuila los pocos ciudadanos que lo vimos, escuchamos propuestas bastante absurdas, como la de construir segundos pisos arriba de los puentes de la ciudad, una mañanera municipal, traer tatuados los problemas del municipio en el corazón y hasta la creación de leyes de aplicación estatal, como la revocación del mandato, entre otras cosas.
Como es de verse, estos candidatos a alcaldes ofrecieron cosas que ni siquiera corresponden al puesto que pretenden, o acciones de imposible realización, evidenciando que varios de ellos poco conocen las leyes y reglamentos que rigen la Administración pública municipal, como tampoco sus propias plataformas políticas y propuestas de gobierno, que se supone registraron meses atrás en el mismo IEC.
Por fortuna habrá pocos ejercicios de estos, que no son debates, y será este próximo domingo cuando se realizará el segundo en la ciudad de Torreón, el que sin duda también será con este extraño formato. Y qué bueno, porque de seguir así, los electores corremos el riesgo de ver el cinismo de los candidatos ofreciendo el oro y el moro en municipios que en ocasiones no tienen ni para pagar a sus propios empleados.
Así pues, sólo nos queda ponernos vivos e identificar quién ofrece cosas realistas y quién quiere aprovecharse de nuestra ingenuidad para obtener el voto. No caiga tan fácilmente.
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