Tal y como están las cosas, no podemos dejar de insistir: algo muy mal, muy equivocado, casi suicida, debemos estar haciendo como sociedad, aquí en Saltillo.
Eso de que la pandemia esté en un momento de bajo impacto, o si lo prefiere, eso de que la tercera ola va de salida, seguramente nos confunde, especialmente a los saltillenses, que parecemos decididos, por acción u omisión, a mantenernos como el epicentro del coronavirus en Coahuila.
Veamos un fragmento: los datos que se reportan oficialmente, del pasado fin de semana, del viernes a domingo; solo tres días.
En Coahuila se registraron en estas 72 horas, 467 contagios y 29 defunciones. Cifras ciertamente bajas, comparadas con los peores momentos de esta pandemia, pero nunca debemos olvidar que tras cada contagio hay al menos una familia que ve comprometida su salud y tras cada deceso, pues una tragedia.
El tema es lo que sucede en Saltillo. En esas mismas 72 horas se registraron aquí 200 contagios, el 42% de los registrados en todo el estado. Y ahora lo más grave, entre viernes y domingo el virus mató a 18 de nuestros vecinos. Sí, aquí se registró 62% de todas las defunciones atribuidas a este virus en Coahuila.
Cabe preguntar ¿qué estamos haciendo tan mal como para mantener a esta capital como el epicentro estatal de la pandemia?
Habría que revisar a profundidad nuestra lógica de convivencia social y qué tanto estamos obviando las medidas básicas de autoprotección. Y urge hacerlo ya que ser el primer lugar en esto es francamente insostenible.
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